La acampada docente recupera la plaza de la Virgen tras el Corpus

Los manifestantes han vuelto a su emplazamiento habitual tras facilitar la celebración de la fiesta religiosa y han reclamado mejoras laborales.

Imagen genérica de una plaza valenciana al atardecer.
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Imagen genérica de una plaza valenciana al atardecer.

La acampada docente en la plaza de la Virgen de València ha recuperado su espacio habitual tras la finalización de los actos centrales del Corpus Christi, después de haberse trasladado temporalmente para facilitar la celebración.

La acampada docente instalada en la plaza de la Virgen de València ha recuperado este domingo el espacio que ocupaba antes de los actos centrales del Corpus Christi, apenas unos instantes después de la finalización de la procesión. Los participantes en la protesta, vinculada a la huelga indefinida de la enseñanza pública, se habían trasladado hace cuatro días a un lateral de la plaza para facilitar el desarrollo de la celebración.
La coincidencia entre las reivindicaciones del profesorado y la principal fiesta religiosa de la ciudad también se ha hecho visible durante la procesión. Varios miembros de la acampada han participado en el recorrido y han alzado petos al paso de las autoridades como gesto simbólico para reclamar mejoras laborales y una apuesta decidida por la educación pública. Según los promotores de la iniciativa, la acción ha recibido muestras de apoyo de una parte del público asistente.
La movilización se mantiene activa desde el pasado lunes en la plaza de la Virgen. Los docentes han defendido en reiteradas ocasiones que han adoptado todas las medidas necesarias para compatibilizar la protesta con los actos del Corpus y evitar interferencias en una celebración que consideran parte del patrimonio cultural valenciano.
La continuidad de la acampada llega tras varios días de debate sobre la ocupación de la plaza. La asociación Amics del Corpus había reclamado que el espacio quedara completamente libre durante el fin de semana, mientras que los acampados sostenían que su reubicación temporal permitía el desarrollo normal de la festividad sin renunciar a sus reivindicaciones.