La resolución municipal, a la que ha tenido acceso este diario, señala que los tres escenarios del festival sobrepasaron los niveles acústicos pactados. El consistorio recuerda a la empresa pública Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) que es obligatorio dar un cumplimiento estricto a la sentencia judicial que protege a los vecinos de la zona contra la contaminación acústica.
Durante la primera jornada, los agentes de la Policía Local acreditaron que los niveles de emisión de ruido eran muy superiores a los incluidos en el estudio acústico presentado previamente. En concreto, se registraron valores que superaban los 96 decibelios en el primer escenario, cuando el límite fijado para el horario nocturno era de 80 decibelios.
Los promotores del evento han emitido un comunicado en el que critican la gestión del consistorio y defienden su apuesta por mantener el festival en su emplazamiento habitual. Por su parte, entidades del sector musical han lamentado la cancelación y han reclamado una planificación a largo plazo que aporte seguridad jurídica a los organizadores.




