“"Estamos viendo un aumento progresivo de pacientes cuyo corazón no solo se ve afectado por la hipertensión o la diabetes, sino por el contexto emocional y social. La soledad, en particular, se ha convertido en un elemento de riesgo tan relevante como los factores clínicos tradicionales."
Soledad y estrés social, factores clave en el aumento de enfermedades cardiovasculares
Profesionales del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre alertan sobre el impacto creciente de la soledad, el estrés crónico, el sedentarismo y la contaminación en la salud del corazón.
Por Pau Ferrer Castelló
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Imagen genérica de un corazón humano con elementos abstractos del estrés y la soledad en un entorno urbano.
Profesionales del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre han alertado sobre el impacto creciente de factores sociales como la soledad, el estrés crónico, el sedentarismo y la contaminación en la salud cardiovascular de los pacientes.
La doctora Alicia Serrano, cardióloga de la Unidad de Cardiología del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, ha señalado que estos elementos, cada vez más presentes en la vida moderna, contribuyen a un aumento significativo de infartos, ictus y otras patologías cardíacas. La soledad y el aislamiento social, según la American Heart Association, aumentan un 30% el riesgo de infarto o ictus.
La doctora Serrano explica que la soledad actúa de forma fisiológica sobre el sistema cardiovascular, ya que la falta de interacción social incrementa la inflamación basal del organismo, eleva la presión arterial y potencia los efectos del estrés crónico. Todos estos mecanismos, sumados, explican el incremento del riesgo de infarto o ictus.
Además de la soledad, el estrés emocional y laboral sostenido también contribuye. La activación continua del sistema de alerta del cuerpo provoca hipertensión, alteraciones del ritmo cardíaco y un deterioro progresivo de la función del corazón. La doctora Serrano advierte que el estilo de vida actual, con jornadas extensas y escaso tiempo de descanso, genera un terreno fértil para la aparición de enfermedades cardiometabólicas, llenando las consultas de personas jóvenes con síntomas derivados del estrés.
El sedentarismo y la contaminación ambiental son otros factores clave. La falta de actividad física, la alimentación desequilibrada y el aumento del tiempo frente a pantallas, combinados con la soledad, potencian la obesidad, la diabetes y la hipertensión, patologías que son la base de muchas enfermedades cardiovasculares actuales. La contaminación ambiental, por su parte, es responsable de hasta el 25% de las muertes por cardiopatía isquémica, ya que la exposición prolongada a partículas contaminantes puede desencadenar inflamación sistémica y favorecer la formación de trombos.
Para reducir estos riesgos, el equipo de cardiología de Vithas recomienda fomentar el contacto social regular, gestionar el estrés con técnicas de relajación o apoyo profesional, y mantener una actividad física continuada de al menos 150 minutos semanales junto con una dieta equilibrada.



