Una peligrosa concentración motera, coordinada a través de las redes sociales, terminó ayer tarde con una intervención masiva de la Guardia Civil en Valencia. La operación se ha saldado, hasta el momento, con seis personas detenidas —entre ellas un menor de 16 años— y la interceptación de otro niño de tan solo 12 años que pilotaba una de las motocicletas puestas en peligro.
Los hechos comenzaron a registrarse en torno a las 18:00 horas, cuando el teléfono de emergencias 112 colapsó ante las llamadas de numerosos conductores aterrorizados. Los ciudadanos alertaban de la presencia de un grupo compacto de unas 25 motocicletas, la gran mayoría circulando sin placas de matrícula, que avanzaba por la autovía A-7 a la altura del término municipal de Torrent. Según los testigos, el pelotón circulaba de forma temeraria, bloqueando deliberadamente la circulación del resto de usuarios y realizando «caballitos» y todo tipo de acrobacias de alto riesgo en mitad del trazado de alta velocidad.
La Central Operativa del Subsector de Tráfico de Valencia (COTA), en coordinación directa con el Centro de Gestión de Tráfico de la provincia, activó de manera inmediata un complejo dispositivo de seguimiento e interceptación en el que se movilizaron múltiples patrullas. Veinte minutos después del primer aviso, los agentes lograron dar alcance al convoy en la carretera CV-35, a la altura de L’Eliana.
Pese a las señales claras y luminosas de alto dictadas por la Guardia Civil, los motoristas hicieron caso omiso a las órdenes reglamentarias. Lejos de deponer su actitud, varios integrantes del grupo arremetieron de frente contra la línea policial. Durante el violento altercado, un Teniente sufrió un atropello de carácter leve y un vehículo oficial de la Benemérita quedó completamente destrozado e inutilizado para el servicio.
Para cercar al resto de los fugados, la Comandancia de Valencia desplegó de urgencia a la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y varias patrullas adscritas a la Compañía de Llíria. El cerco policial dio sus frutos poco después en el polígono industrial de Llíria, donde los agentes sorprendieron in fraganti a una furgoneta mientras intentaba cargar a toda prisa varias de las motocicletas implicadas para huir de la zona sin dejar rastro. Allí se detuvo a otras cinco personas, confirmándose que una de ellas es el menor de 16 años.
Casi en paralelo, una patrulla del Destacamento Valencia-A interceptaba en uno de los accesos de la CV-35 que conducen al mencionado polígono a un niño de tan solo 12 años de edad. El menor formaba parte activa de la comitiva delictiva y se encontraba a los mandos de una de las motocicletas, por lo que tuvo que ser retenido de inmediato y puesto a disposición de sus padres.
La Unidad de Investigación de Siniestros Viales de la Guardia Civil, junto al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), ha instruido diligencias penales por un abanico muy grave de delitos. Los implicados no solo se enfrentan a cargos por conducción temeraria (castigado con hasta 2 años de prisión) y conducir bajo la influencia de drogas, sino también por delitos de atentado a agente de la autoridad, desobediencia grave, falsedad documental y la presunta comisión de un delito de grupo criminal, al haberse organizado de forma coordinada para delinquir, lo que podría agravar severamente las penas de cárcel.
Hasta el momento, las autoridades han incautado de forma preventiva ocho motocicletas, una furgoneta de transporte y diversos dispositivos móviles que serán clave para el vaciado de información y el rastreo de las redes sociales. Todos los efectos y detenidos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Llíria. El GIAT mantiene la investigación totalmente abierta y avisa: no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.




