Sanguijuelas del Guadiana llena la Sala Jerusalem en Valencia

El grupo extremeño ofreció una doble cita en la capital valenciana, consolidando su éxito y su mensaje reivindicativo.

Imagen genérica de un concierto en una sala llena de gente, con luces de escenario.
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Imagen genérica de un concierto en una sala llena de gente, con luces de escenario.

El grupo extremeño Sanguijuelas del Guadiana volvió a llenar la Sala Jerusalem en Valencia, consolidando su éxito y su mensaje reivindicativo ante un público entregado.

Tras el éxito de su primer concierto, la banda ofreció una segunda cita en la capital valenciana, demostrando que su propuesta musical y social va más allá de una simple actuación. Antes de las 20:00 horas, los aledaños de la sala ya mostraban la expectación, con un ambiente que era un auténtico crisol de acentos.
Aunque las banderas de Extremadura predominaban en las primeras filas, el grupo atrajo a una diáspora cada vez más diversa. Entre camisetas de merchandising oficial, se podían ver referencias a otros territorios como Asturias, Andalucía, Castilla-La Mancha o Murcia, creando una hermandad unida por el amor a las raíces territoriales.
Con la sala a rebosar, el concierto comenzó poco después de las 21:00 horas con el tema Intro, seguido de 100 amapolas, que desató la primera ovación. El repertorio fue una declaración de intenciones, desgranando de principio a fin su álbum Revolá, que los ha catapultado como una de las grandes esperanzas del rock-pop emergente español.
Canciones como Jaribe, Pa que me llamas, Siempre + o Septiembre fluyeron durante la hora y media de la actuación, mantenida por un público que se sabía cada estrofa y que se animó a hacer más de un pogo. El éxtasis llegó con su tema más conocido, Revolá, que convirtió la Sala Jerusalem en un clamor.

Suerte la tuya de poder vivir donde naces.

Este tema, que define la vida de mucha gente que deja sus pueblos para aventurarse en la ciudad, resonó con fuerza. El cierre fue con Llevadme a mi Extremadura, que llevó al clímax la sensación de hermandad vivida durante toda la velada, dejando claro que estos cuatro músicos llevan su tierra en la sangre.
De esta manera, Sanguijuelas del Guadiana concluyó su doble cita en Valencia, demostrando que en las zonas rurales y despobladas hay talento, vitalidad y coraje, y que los pueblos nunca morirán si persisten en la memoria de quienes tienen raíces en ellos. Valencia se despidió del grupo con el corazón lleno, esperando la próxima vez.