La jugada controvertida tuvo lugar en el minuto 82, cuando un balón largo dirigido a Griezmann provocó que el asistente levantara la bandera indicando fuera de juego. Sin embargo, el árbitro Munuera Montero no pitó, a pesar de hacer el gesto, lo que llevó a los jugadores del Valencia CF a detenerse, interpretando que la jugada estaba invalidada.
El jugador del Atlético de Madrid, conocido como Cubo, continuó la jugada y batió al portero Dimitrievski. Los valencianistas protestaron enérgicamente, ya que creían que el árbitro había pitado. Tras la revisión del VAR, se determinó que no había fuera de juego y el gol fue concedido, aumentando la tensión en el campo.
“"Son decisiones de los árbitros y no podemos meternos ahí."
Un jugador del Valencia CF fue preguntado al finalizar el partido sobre la polémica, pero prefirió no valorar la jugada, indicando que son decisiones arbitrales. Por su parte, el entrenador del Atlético de Madrid, Diego Simeone, vio clara la legalidad del gol desde la banda.




