Obert Estudis: más de cien artistas abren sus talleres en València

Una iniciativa autogestionada permitirá visitar 22 espacios de creación repartidos por la ciudad los días 12, 13 y 14 de junio.

Imagen genérica de un estudio de arte contemporáneo en Valencia con obras en proceso.
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Imagen genérica de un estudio de arte contemporáneo en Valencia con obras en proceso.

Durante tres días, más de cien artistas abrirán sus talleres y espacios de creación en València, ofreciendo una visión de los procesos artísticos fuera de los circuitos habituales.

Las galerías, los centros culturales y las salas de exposiciones suelen ser la cara visible del ecosistema artístico valenciano. Mucho menos visibles son los lugares donde las obras toman forma antes de llegar a esos espacios: talleres, estudios compartidos, antiguas naves industriales o locales reconvertidos en espacios de creación. Durante tres días, una parte de ese entramado abrirá sus puertas al público a través de Obert Estudis, una iniciativa autogestionada que reunirá a más de un centenar de artistas distribuidos en 22 estudios de la ciudad.
La propuesta se celebrará los días 12, 13 y 14 de junio y permitirá visitar gratuitamente espacios de trabajo repartidos entre Ayora, Benimaclet, Benicalap, Monteolivete, Russafa y Patraix. Más allá de mostrar obra terminada, el proyecto pone el foco en los procesos de creación y en unos lugares que habitualmente permanecen fuera de los circuitos culturales más visibles.
La iniciativa surge precisamente de la dificultad de seguir la pista a un tejido artístico especialmente cambiante. Los estudios aparecen, desaparecen o cambian de ubicación con frecuencia. "Es una realidad que está en constante cambio. Sin ir más lejos, cuando pase el verano hay muchísimos estudios que desaparecerán", explica Tomás Fernández, uno de los impulsores del proyecto junto a Marta Bueno. La urgencia por materializar el proyecto desde la primera idea responde precisamente a esa inestabilidad.
Una parte importante del trabajo consistió simplemente en localizar los estudios existentes. Sin estructuras comunes ni registros oficiales, la cartografía se ha construido a través de contactos personales y recomendaciones entre artistas. "Quien mejor sabe dónde hay un estudio casi es un artista", explica Bueno. "Ha sido una cadena de contactos y el boca a boca". El resultado es un mapa que funciona como una fotografía de un momento concreto del ecosistema creativo valenciano, consciente de que dentro de unos meses la imagen ya habrá cambiado.
Para sus impulsores, esa condición mutable forma parte de la esencia del proyecto. "Lo interesante de esto es que no es algo fijo, sino que es orgánico, que evoluciona, que cada año se mostrará de una manera diferente", afirma Bueno. La intención es que Obert Estudis pueda consolidarse como una cita periódica capaz de documentar la evolución de estos espacios y generar una especie de archivo colectivo del tejido artístico local. "Puede servir como una hemeroteca que pueda decir qué tejido artístico más rico hay en València", añade.
La iniciativa inevitablemente recuerda a Abierto València, la cita anual impulsada por las galerías de arte contemporáneo. Sin embargo, los organizadores subrayan que el objetivo es diferente. Si las galerías muestran la obra ya presentada al público, Obert Estudis dirige la mirada hacia el lugar donde esa obra se produce. "Obert Estudis nace precisamente de esa necesidad de mostrar de dónde surgen las ideas y de dónde surge el arte. Poder ver las piezas dentro del contexto en el que se han creado permite acceder a una capa de comprensión mucho más profunda", explica Marta Bueno.
La visita no se limitará a observar obras. También permite acercarse a los entornos cotidianos de los creadores: los materiales acumulados, los bocetos, las herramientas o incluso los barrios donde trabajan. "El espacio afecta a tu obra. Entender cómo es el estudio de un artista te ayuda a comprender por qué su producción es de una manera u otra", argumenta Tomás Fernández.
Esa voluntad de acercar al público a la cocina de la creación artística se traduce también en una gran libertad para los participantes. La organización no ha impuesto un modelo único de apertura. Algunos estudios mostrarán procesos de trabajo en marcha; otros optarán por formatos más expositivos o por actividades específicas. "La petición es simplemente que abran las puertas y que entre la gente. Que expongan lo que quieran. Si quieren producir obra, perfecto; si quieren mostrar un espacio más curado, también", resume Bueno.
Uno de los rasgos más significativos de Obert Estudis es su carácter autogestionado. El proyecto ha sido impulsado sin financiación externa y mediante una red de colaboraciones entre artistas y agentes culturales. Sus responsables reconocen que esa situación refleja algunas de las dificultades estructurales que atraviesa el sector cultural, especialmente entre los creadores emergentes. "No tenemos dinero, pero tenemos mucha energía. En València hay un espíritu crítico y un tejido artístico impresionante. Ser conscientes de eso y juntarnos para darle voz al conjunto también es una fortaleza", afirma Fernández.
Para facilitar las visitas, Obert Estudis ha dividido el recorrido en tres jornadas. El viernes estará dedicado a Ayora y los espacios periféricos; el sábado a Benimaclet y Benicalap; y el domingo a Monteolivete, Russafa y Patraix. En total participarán 22 estudios y más de cien artistas. La entrada será gratuita y los espacios podrán visitarse en horario de mañana y tarde.