“"Los niños perciben el estado emocional de sus padres. Mensajes inadecuados o una despedida cargada de tensión pueden aumentar su miedo, por lo que es fundamental transmitir seguridad y utilizar un lenguaje adecuado."
Nuevo protocolo para reducir la ansiedad infantil en cirugía ORL en Valencia
Un equipo médico permite a los padres acompañar a sus hijos durante la inducción anestésica para mejorar la experiencia quirúrgica.
Por Pau Ferrer Castelló
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Imagen genérica de la mano de un niño sujetando la mano de un adulto en un entorno hospitalario, simbolizando el apoyo familiar durante un procedimiento médico.
Un equipo médico en Valencia ha puesto en marcha un nuevo protocolo que permite a los padres acompañar a sus hijos durante la inducción anestésica en cirugía otorrinolaringológica pediátrica, con el objetivo de reducir la ansiedad infantil y mejorar la experiencia quirúrgica.
La inducción anestésica, el momento en que el paciente se duerme antes de la cirugía, es una de las fases más sensibles en pediatría. Según explica una anestesista pediátrica que colabora en el proyecto, «la inducción debe realizarse en un ambiente de calma y confianza, ya que la ansiedad puede hacer que este momento se convierta en un mal recuerdo para el niño y sus padres».
Por ello, el equipo trabaja previamente para transformar la experiencia en algo más positivo, planteando el proceso como una pequeña aventura para cuidarse, utilizando un lenguaje adaptado y apoyándose en la presencia de los padres para generar tranquilidad.
Desde el punto de vista quirúrgico, la dirección del equipo de Otorrinolaringología Pediátrica destaca que esta medida responde a un modelo asistencial centrado en el paciente pediátrico, con el objetivo de que el niño viva el día de la cirugía de la forma más tranquila y agradable posible. Los padres forman parte de ese cuidado en todo momento, desde la preparación previa hasta el acompañamiento en quirófano.
El protocolo está especialmente orientado a niños pequeños o con mayor nivel de nerviosismo. El acompañamiento se valora siempre de forma individualizada, priorizando en cada caso lo más adecuado para el bienestar del niño. Para asegurar la máxima seguridad en un entorno como el quirófano, el equipo ha desarrollado un sistema de preparación previa que incluye información detallada para las familias.
El acompañamiento se limita al momento de la inducción anestésica. Tras este momento, los progenitores salen del quirófano y el procedimiento continúa con el equipo anestésico y quirúrgico. Posteriormente, cuando el niño comienza a recuperar la consciencia, pasa a la zona de recuperación o a su habitación, donde se reencuentra con sus padres, reforzando su sensación de seguridad.



