La operación de esquila ha comenzado en Massarrojos, una pedanía de València, donde se encuentra uno de los pocos rebaños urbanos de ovejas que quedan. Las altas temperaturas hacen que la capa de lana sea insoportable para los animales, siendo este el momento idóneo para su esquila y el cambio a su 'modelito' de primavera-verano.
Ante la falta de esquiladores en España, se ha recurrido a profesionales de Uruguay, reconocidos por su habilidad. Estos expertos son capaces de esquilar una oveja en un minuto, obteniendo aproximadamente un kilo de lana por cada ejemplar.
“"Tiene una fibra muy buena y no lo necesita."
Aunque la lana no tiene un buen precio en el mercado actual, la lana de la oveja guirra se aprovecha para un proyecto que la transforma en prendas de vestir como vestidos o bufandas. Según ha explicado el ganadero Ramón San Félix, la lana no se tiñe, ya que "tiene una fibra muy buena" que no lo hace necesario.




