Las administraciones y los promotores trabajan a contrarreloj para encontrar una solución que compatibilice la actividad cultural con el descanso del vecindario. La dirección de la Ciudad de las Artes y las Ciencias apuesta por mantener los festivales con una reducción del nivel de ruido.
Sin embargo, el Ayuntamiento de València sostiene que esta opción solo será viable si cuenta con el aval judicial. Los promotores también deberán validar cualquier cambio en un escenario que continúa abierto y sin una resolución clara.
“"No lo puedo soportar, porque están hasta las cuatro de la madrugada y mucha gente tiene que trabajar o tiene niños pequeños."
El vecindario se muestra dividido ante la situación. Mientras algunos residentes expresan molestias por el ruido y las consecuencias de los eventos, otros defienden su celebración. La asociación vecinal que impulsó la denuncia judicial considera insuficiente la propuesta de reducir el ruido y exige el cumplimiento de la sentencia que prohíbe estos eventos en la ubicación actual.
La incertidumbre también se ha trasladado al barrio del Cabanyal-Canyamelar, dada la posibilidad de que los conciertos se reubiquen en la Marina de València. Un portavoz de la asociación vecinal ha explicado que han remitido un escrito al Ayuntamiento para pedir una mesa de trabajo que permita evaluar el impacto de este posible traslado.
A la queja se ha sumado la asociación de hoteleros del paseo de Neptuno, que alerta de que llevar eventos masivos a la Marina Norte podría afectar la actividad económica y provocar cancelaciones de reservas. El vecindario reclama una planificación que evite trasladar el problema del ruido de un punto de la ciudad a otro.




