Esta zona de uso público, que concentra una elevada afluencia de personas, especialmente los fines de semana y en verano, se encuentra delimitada por muros de hormigón a varias alturas. A pesar de los carteles que advierten de los riesgos, se han producido varios accidentes.
Hace justo un año, un joven falleció accidentalmente al precipitarse de uno de los muros, y apenas dos meses después, otra persona resultó herida también por una caída en la misma zona. Tras estos sucesos, en septiembre de 2025, el Ayuntamiento encargó un estudio de riesgos a la empresa Oficina Técnica TES, que incluía una propuesta de medidas correctoras para mejorar la seguridad.
Entre las actuaciones previstas se encuentra la sustitución de las barandillas, la instalación de pasamanos en las escaleras, la restauración del pavimento y, sobre todo, la modificación del murete para aumentar la seguridad. Los pliegos contemplan opciones como la instalación de respaldos o elementos disuasorios para impedir que los usuarios se sienten en el borde.
De hecho, también se contempla la instalación de mobiliario urbano para evitar que los usuarios del paseo se sienten en el borde del forjado y así prevenir caídas accidentales. Estos detalles se concretarán con la redacción del proyecto definitivo, para lo que se establece un plazo de seis meses desde la adjudicación.
Las empresas interesadas tienen hasta el 26 de junio para presentar su oferta. El presupuesto estimado para las obras alcanzaría unos 647.000 euros.




