La Plaza de la Virgen se convierte en un gran salón de baile durante las sesiones de 'dansà', un evento que cada vez gana más popularidad. La participación es tan elevada que se deben establecer límites por comisión para garantizar el orden y el espacio, evidenciando que el baile tradicional está en auge.
Los más pequeños son los encargados de abrir esta celebración, sorprendiendo a los turistas con su gracia y precisión en los movimientos. Muchos visitantes inmortalizan el momento con sus móviles, maravillados por la destreza de estos bailarines vestidos de época.
Es sorprendente ver cómo estos pequeños se mueven con tanta gracia y sin equivocarse más de lo justo y necesario. Hace una generación, el baile tradicional era una rareza.
Todas las comisiones infantiles que lo han solicitado participan en la 'dansà', sin necesidad de recurrir al 'numerus clausus' que se aplica a los adultos. La corte infantil, encabezada por la fallera mayor infantil de València, es la primera en aparecer, captando la atención de todos los presentes y los flashes de las cámaras.
La 'dansà' infantil contó con una numerosa asistencia de público, ya que el viernes es un día propicio para este tipo de eventos, sirviendo de preludio para las sesiones posteriores con los adultos.




