Las cartas inéditas de Lorca revelan su alma más íntima y su lucha artística

Un nuevo epistolario recopila más de 200 documentos que muestran la faceta más personal de Federico García Lorca y su relación familiar.

Imagen genérica de cartas antiguas atadas con una cuerda sobre un escritorio de madera.
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Imagen genérica de cartas antiguas atadas con una cuerda sobre un escritorio de madera.

Un nuevo epistolario, titulado No te olvides de escribir, recopila más de 200 documentos, incluyendo cartas inéditas, que revelan la faceta más personal de Federico García Lorca y su intensa relación con su familia entre 1910 y 1936.

El periodista Víctor Fernández ha reunido en esta obra una selección de la correspondencia del poeta granadino, ofreciendo una visión única de su vida y pensamiento. Entre los documentos destaca una carta de 1920, escrita desde la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde Lorca responde con vehemencia a su padre, quien le instaba a regresar a Granada para finalizar sus estudios de Derecho.

"Yo te suplico de todo corazón que me dejes aquí hasta fin de curso y entonces me marcharé con mis libros publicados y la conciencia tranquila de haber roto unas espadas luchando contra los filisteos para defender y amparar al Arte puro, al Arte Verdadero. A mí ya no me podéis cambiar. Yo he nacido poeta y artista como el que nace cojo, como el que nace ciego, como el que nace guapo. Dejadme las alas en su sitio, que yo os respondo que volaré bien."

Federico García Lorca · Poeta
Esta frase, que resume su determinación artística, es uno de los muchos pasajes que muestran la "voz más íntima y espontánea" de Lorca, tal como destaca la historiadora valenciana Esther López Barceló en el prólogo del libro. Fernández subraya que estas cartas "humanizan" al poeta, mostrándolo en su cotidianidad, "en zapatillas".
El epistolario también incluye un escalofriante testimonio de la última comunicación recibida por la familia de Lorca el 17 de agosto de 1936, un chantaje tras su asesinato. Fernández aprovecha esta publicación para desmentir "tonterías y 'fake news'" sobre el supuesto apoliticismo del poeta, afirmando que era "de izquierdas y apoyaba al Frente Popular".
Además de la correspondencia familiar, el libro funciona como un diario de viajes, con Lorca compartiendo sus impresiones desde lugares como La Habana, Buenos Aires y, especialmente, Nueva York. Desde esta última ciudad, el 28 de junio de 1929, escribe sobre la grandiosidad de la urbe, afirmando que "en tres edificios de estos cabe Granada entera" y anunciando la creación de poemas "típicamente norteamericanos con asuntos de negros".