Esta decisión implica que los promotores del PAI del Grao, la sociedad Valere Reoco (formada por el grupo Atitlan y el fondo Hayfin), abonarán 21,3 millones de euros por la urbanización del antiguo circuito urbano de Fórmula 1. Esta cifra representa la mitad de la deuda que el consistorio tiene con la Generalitat Valenciana y supone una rebaja de 10 millones de euros respecto a lo acordado en el mandato anterior, debido al desgaste de las infraestructuras existentes.
El consistorio valenciano tiene una deuda reconocida de 45 millones de euros con el ejecutivo autonómico, que proviene de la época de Francisco Camps y que deberá abonar con fondos públicos. Tras esta rebaja, el Ayuntamiento asumirá más de 23 millones de euros de esta deuda.
Fuentes de Urbanismo indican que el Ayuntamiento y la Generalitat están trabajando en una revisión del convenio para recalcular esta deuda. El gobierno local pretende renegociar el importe pendiente de pago y abonar una buena parte en suelo para construir vivienda protegida.
El cálculo se basa en un informe técnico que ha estimado lo “técnica y legalmente repercutible” a los promotores, considerando el deterioro de la zona en los últimos años. El convenio original data de 2007 y la zona, tras la extinción de la Fórmula 1, ha quedado semiabandonada y se ha convertido en un poblado chabolista.
El proyecto del PAI del Grao, que requerirá una inversión de 150 millones de euros, transformará la antigua zona industrial junto al puerto. Se trata de 380.000 metros cuadrados de suelo en un espacio de centralidad urbana vanguardista, que conectará el mar con la ciudad a través del paseo de la Alameda y dotará a València de una nueva configuración urbanística.
“"18 años después, los valencianos y valencianas seguimos pagando el pufo de la Fórmula 1 del PP."
Una concejala socialista ha denunciado que, de los 45 millones que costó la obra del circuito, solo se repercutirán 21 millones a los promotores del PAI del Grao. Los 24 millones restantes serán asumidos por los ciudadanos, según su valoración. Ha criticado que una obra que se vendió como anticipada del PAI no lo era, y ahora el Ayuntamiento tendrá que pagarla, dejando la ciudad sin el delta verde del Grao y con una pérdida económica considerable.




