Un estudio liderado por la Universitat de València, en colaboración con la Universidad de Princeton, ha demostrado que los epibiontes, organismos que viven sobre la piel de los delfines, pueden ser indicadores de cambios en sus poblaciones. Este descubrimiento es crucial para detectar el efecto de las dos grandes epidemias de morbillivirus que han afectado el Mediterráneo desde el año 1990.
La investigadora postdoctoral de la Unidad de Zoología Marina del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (ICBIBE) de la Universitat de València, Sofía Ten, ha destacado que el impacto a largo plazo de estos brotes en la abundancia de los delfines listados (Stenella coeruleoalba) era difícil de evaluar por la falta de estimaciones fiables. Para superar esta limitación, el equipo buscó una alternativa en los epibiontes como indicadores indirectos.
“"Cuando los datos de abundancia son escasos o discontinuos, estos pequeños organismos pueden ofrecer pistas valiosas sobre la salud y la evolución de las poblaciones de sus hospedadores en el ecosistema mediterráneo."
Los resultados del estudio sugieren que la disminución de las poblaciones de delfines listados, debido a los brotes de morbillivirus, provocó efectos en cascada sobre los epibiontes más especializados, como Xenobalanus globicipitis y Syncyamus aequus. Estos organismos, al depender estrechamente de los delfines, reflejan con mayor claridad los cambios en la abundancia de su hospedador. Esto implica que el seguimiento a largo plazo de epibiontes específicos podría ser una herramienta útil para inferir cambios en especies marinas difíciles de monitorizar directamente.
El estudio se centró en tres crustáceos epibiontes que se encuentran en la piel o aletas de los delfines listados: el percebe Xenobalanus globicipitis, el anfípodo Syncyamus aequus y el copépodo Pennella balaenoptera. Estas especies tienen ciclos de vida y grados de dependencia diferentes, lo que permite que sus tendencias a largo plazo reflejen las variaciones en las poblaciones de delfines de manera distinta. Para la investigación, se combinaron análisis de datos históricos recopilados entre 1980 y 2023 con modelos ecológicos, incluyendo un modelo epidemiológico SIR y un modelo mecanicista para simular el impacto en las poblaciones de epibiontes.
La colaboración internacional entre la Universitat de València y la Universidad de Princeton fue fundamental para este estudio. El muestreo de delfines varados en el Mediterráneo se realizó a través de la Red de Varamientos de la Comunitat Valenciana, y los datos se recogieron en las instalaciones de la Unidad de Zoología Marina del Cavanilles.




