La lluvia no desluce la celebración de los Milagros de San Vicente Ferrer en València

La tradición medieval llenó las calles del centro de la ciudad de música y devoción, con los niños como protagonistas.

Imagen de una procesión tradicional en el centro de València con gente y decoraciones festivas.
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Imagen de una procesión tradicional en el centro de València con gente y decoraciones festivas.

La jornada previa a la festividad de San Vicente Ferrer en València estuvo marcada por una fina lluvia que no impidió que las asociaciones llenaran las calles de música y devoción, con los niños como protagonistas de los tradicionales 'milagros'.

A pesar de la lluvia persistente, la tradición de rendir homenaje a San Vicente Ferrer prevaleció en el centro de València. Los miembros de las asociaciones festivas, con raíces medievales, cumplieron con la costumbre, llenando las calles de música y un ambiente de devoción. La jornada incluyó la procesión matinal con la talla del santo y las representaciones vespertinas de los 'milagros' en los altares.
Los más pequeños fueron el corazón de la celebración. Verónica Taberner, madre de dos participantes en un 'milagro' en la plaza del Tossal, subrayó la importancia de perpetuar esta tradición a través de las nuevas generaciones. Destacó los valores que adquieren, como el compromiso, el trabajo en equipo y el sacrificio, elementos fundamentales para mantener viva una tradición tan arraigada en València.

"Son muchos los valores que adquieren, como el compromiso, el trabajo en equipo, la importancia del grupo y el sacrificio, y mantienen una tradición tan valenciana."

Verónica Taberner · Madre de participantes
Taberner recordó que esta es una de las tradiciones más antiguas que perduran en el Cap i Casal, con orígenes que se remontan a la canonización del santo por el Papa Luna pocos años después de su muerte entre 1350 y 1419, momento en que comenzaron las representaciones.
Fernando de Rosa, diputado del PP en el Congreso y expresidente de la Audiencia de València, participó en el traslado de la talla de San Vicente desde la iglesia de San Esteban hasta el Altar Pila Bautismal, situado en la plaza de la Virgen. De Rosa explicó que estos 'milagros' son vestigios de los autos sacramentales medievales, obras de teatro religiosas que servían para educar a la población analfabeta sobre pasajes bíblicos y la vida del santo.

"Estos milagros son restos de los autos sacramentales que se hacían en la calle. Son obras de teatro religiosas. Suponen una de las pocas representaciones que todavía subsisten de lo que era la devoción en la Edad Media. La representación de los 'milagros' era una manera de enseñar a la gente, que no sabía leer ni escribir, pasajes bíblicos o vivencias de San Vicente."

Fernando de Rosa · Diputado del PP y expresidente de la Audiencia de València
El magistrado y político añadió que la representación de los 'milagros' es una de las pocas figuras medievales que se mantienen en España, junto con el Misteri d'Elx, con registros que datan del siglo XVI.
Juan Carlos Martí y Cristina Ramos, miembros del Altar del Carmen, que ganó el primer premio por tercera vez consecutiva, destacaron la motivación que les supone participar en la fiesta de lo que consideran el "verdadero patrón de València". Sin embargo, lamentaron que la turistificación del barrio del Carmen dificulta la continuidad de la tradición, ya que la pérdida de residentes locales obliga a buscar niños para las representaciones en barrios periféricos.