El recurso, interpuesto el 10 de abril de 2026, se fundamenta en cinco argumentos principales. En primer lugar, la defensa califica de “anomalía procesal importante” la decisión de la jueza de elevar la exposición razonada al Tribunal Supremo antes de cerrar la instrucción, un hecho que, según Mazón, ha alterado el criterio procesal habitual.
Esta situación ha generado, según la defensa, una “indefensión seria” para Mazón, ya que se han practicado diligencias que le afectan sin que él haya podido intervenir para defenderse. Se mencionan especialmente las declaraciones de miembros de su equipo de comunicación después de la elevación de la exposición razonada, sin que hubiera posibilidad de personarse en el juzgado instructor para conocer o impugnar estas actuaciones.
Mientras continúen integradas en la causa diligencias con eficacia procesal, no se puede cerrar al afectado la posibilidad de comparecer para defender sus derechos.
El abogado de Mazón argumenta que el interés legítimo y actual para combatir diligencias que considera fuera del marco fijado por la Audiencia de Valencia, como preguntas sobre el jersey o el pedido de un restaurante, sigue vigente. Estas diligencias, según la defensa, podrían ser susceptibles de nulidad.
Finalmente, el recurso subraya que, a pesar de las declaraciones formales que niegan responsabilidad penal, la investigación sigue centrada en Mazón. Esto se demuestra con diligencias como la declaración de la ex-portavoz del Consell, Ruth Merino, o la prórroga de la instrucción para ampliar actuaciones vinculadas a su entorno, lo que hace incompatible la negación de su personación con el derecho de defensa.




