La contaminación del aire en escuelas de València supera los límites de la OMS

Un estudio revela que seis centros educativos de la ciudad y el área metropolitana superan el límite diario de dióxido de nitrógeno recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

Imagen de un sensor de calidad del aire cerca de una escuela en una ciudad mediterránea.
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Imagen de un sensor de calidad del aire cerca de una escuela en una ciudad mediterránea.

Un estudio realizado por varias asociaciones en diez centros educativos de València y su área metropolitana ha revelado que seis de ellos superan el límite diario de dióxido de nitrógeno (NO2) recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y todos exceden el umbral anual.

El aire que respiran a diario cientos de niños y niñas en València y su área metropolitana presenta niveles de contaminación por encima de los considerados seguros. Así lo evidencia un estudio realizado por las asociaciones Acció de València, València en Bici-AE-Agró y Soterranya en diez centros educativos. En estos, seis superan el límite diario de dióxido de nitrógeno (NO2) recomendado por la OMS y todos rebasan el umbral anual fijado por este organismo para proteger la salud.
La concentración de este contaminante se expresa en microgramos por metro cúbico (μg/m³). Los organismos internacionales establecen dos referencias: un valor diario, que refleja episodios puntuales de alta contaminación, y un valor anual, que mide la exposición continuada. Los peores datos se concentran en seis centros del Cap i Casal, todos ellos próximos a grandes vías de tráfico como la Gran Vía, Guillem de Castro, la Ronda Nord o la V-30.
Entre los centros que superan el límite diario de la OMS (25 μg/m³) se encuentran el CEIP Cervantes (Extramurs), el CEIP San Juan de Ribera (l'Eixample), el CEIP Juan Manuel Montoya (Natzaret), el IES Baleares (Camins al Grau), el CEIP Antonio Machado (Rascanya) y el Centre Educatiu Misericordia (l'Olivereta). Esta exposición diaria implica respirar aire asociado a un aumento de ingresos hospitalarios y de la mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

"València tiene muchas avenidas y mucho tráfico, y eso hace que el dióxido de nitrógeno no tenga tiempo de dispersarse."

Marian Sintes · Médica de Familia y Comunitaria de València en Bici-AE-Agró
En cambio, otros tres centros —el CEIP Vivers (Trinitat), el IES Cabanyal (La Carrasca) y el CEIP Cristóbal Colón, en el municipio de Benetússer— no superan ese límite diario, pero sí el anual recomendado por la OMS y el que marcará la futura normativa europea. Los registros más bajos se observan en el IES Andreu Alfaro de Paiporta y los CEIP Federico Maicas, Lope de Vega y Virgen del Rosario, en Torrent, gracias a una menor densidad urbanística y más zonas verdes.
El dióxido de nitrógeno procede principalmente de la combustión de combustibles fósiles, sobre todo del tráfico rodado. En ciudades densas como València, con numerosas avenidas y una elevada circulación, este contaminante se acumula con facilidad. Esa falta de dispersión se evidencia en colegios pegados a grandes arterias o rodeados de edificios altos. El caso del CEIP Juan Manuel Montoya añade la proximidad al puerto, una fuente constante de emisiones.
El análisis también destaca que el 90% de los entornos analizados ya supera el futuro umbral de 20 μg/m³ que la nueva directiva europea establecerá para 2030. Las consecuencias de esta exposición en la infancia incluyen el agravamiento de enfermedades previas, más crisis asmáticas e infecciones respiratorias a corto plazo, y un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas a largo plazo.
Las medidas planteadas apuntan directamente al tráfico: reducir el número de vehículos en los entornos escolares, limitar la velocidad a 20 km/h, evitar la doble fila en las entradas y salidas, y transformar espacios de aparcamiento en zonas verdes. También se propone la implantación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), acompañadas de transporte público eficiente e infraestructuras seguras para peatones y ciclistas, así como la creación de caminos escolares y la naturalización de los entornos educativos.