Este proyecto busca alcanzar cero emisiones en el lago de la Albufera, un objetivo ambicioso para la administración local. Las nuevas estaciones representan el primer paso en esta dirección, siendo las primeras de carácter no privado instaladas en el parque natural. Cinco de estas estaciones se ubican en El Palmar y tres en El Saler, y una vez operativas, serán propiedad municipal.
Aunque el proyecto de electrificación se anunció hace años, actualmente solo una de cada diez barcas ha optado por instalar baterías eléctricas. La falta de cargadores públicos en el parque natural, junto con la ausencia de ayudas, ha dificultado que muchos barqueros den el paso hacia la electrificación.
La transición no es rápida ni sencilla para muchos profesionales del sector. De las más de cincuenta embarcaciones recreativas que circulan diariamente entre los arrozales de la Albufera, solo ocho funcionan con electricidad. Los costes elevados de la conversión y la incertidumbre sobre la autonomía de las baterías son factores clave, ya que en temporada alta las barcas pueden dar servicio hasta diez horas al día.
Cada cargador tendrá una potencia de 44 kilovatios y dos enchufes, lo que permitirá cargar hasta dieciséis embarcaciones de manera simultánea. Se espera que estas instalaciones estén operativas a partir del tercer trimestre de este año.




