Jornadas de fanzines en València para la expresión sin filtros

Dissidents acoge un espacio para la creación de fanzines, fomentando la edición desde lo inmediato y lo personal con papel, tijeras y ganas.

Imagen genérica de manos cortando papel para crear un fanzine, con materiales artísticos alrededor.
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Imagen genérica de manos cortando papel para crear un fanzine, con materiales artísticos alrededor.

Dissidents, en València, acoge las jornadas «Un espacio propio: jornadas de fanzines», una iniciativa que busca fomentar la creación de publicaciones alternativas como herramienta de expresión directa y accesible.

El evento, organizado por Fanzineología, se plantea como un punto de encuentro para editar desde lo inmediato, lo incómodo o lo que normalmente no encuentra salida en los canales tradicionales. Las jornadas, que tienen lugar en Dissidents (calle Carniceros 23), consisten en una serie de encuentros abiertos donde se puede escribir, dibujar, recortar y montar publicaciones con materiales básicos como papel, tijeras y ganas.
Las actividades comenzaron el viernes 24 de abril con el taller «Método para dejar de fumar», una sesión analógica centrada en la creación de fanzines en formato A4 doblado en ocho partes. Tras una breve introducción, se proponen diversos temas para empezar a trabajar, sin imponer un camino cerrado. El objetivo principal es activar procesos creativos como escribir, dibujar o hacer collage, priorizando el gesto, el error y el uso de materiales como rotuladores, ceras o revistas como extensión del pensamiento, más que un resultado perfecto.
Las jornadas continuarán el viernes 15 de mayo con el taller «Taller para aprender a pasar página», enmarcado dentro de la iniciativa Humilladas. Bajo la premisa de que «lo que se dice bajito también se imprime», este taller se aproxima al perzine como un ejercicio de exposición emocional. El fanzine se concibe aquí como un diario oculto, un espacio para escribir desde lo que cuesta decir, desde el deseo o desde lo que queda en los márgenes. A través de textos, dibujos y fragmentos, se construyen piezas que no buscan corrección, sino simplemente existir.
En esta misma línea, Humilladas también se articula como una charla-taller llamada «Cartas desde el margen», un espacio para poner en papel lo que normalmente no se dice en voz alta. Estas jornadas no pretenden enseñar una técnica concreta, sino generar un contexto donde se pueda crear sin permiso, un lugar para probar, equivocarse y editar desde el ámbito personal hacia lo colectivo.