La novela, publicada por L’Agulla Daurada, arranca con la pregunta de qué habría pasado si en Dallas hubieran asesinado a Jacqueline Kennedy en lugar del presidente John F. Kennedy. Este planteamiento sirve a Garcia para imaginar cómo un solo gesto puede trastocar el mundo conocido, con la Guerra de Vietnam como telón de fondo.
La muerte de la primera dama arrastra a la localidad californiana de Lafuente a una espiral de conspiración, tensiones y desconfianza, mientras intentan averiguar qué ocurrió realmente en el atentado de Dallas de 1963 y por qué. La obra traza un relato que explora la construcción de la identidad personal, la complejidad de los vínculos familiares y la fragilidad de una comunidad inmersa en la paranoia colectiva.
“"Me interesaba hacer una ucronía para, fundamentalmente, ir contra el género. El asesinato de Kennedy en el año 63 me daba la oportunidad de pervertir todas las esperanzas que están en la cultura popular."
Garcia, galardonado con el Premi Enric Valor, el Premi Ciutat d’Alzira de Novel·la, el Premi Bancaixa de Narrativa Juvenil y el Premi Alfons el Magnànim, acompaña al adolescente Cassidy Neal en sus periplos hacia la edad adulta y expone las grietas del sueño americano. El autor destaca la figura de Kennedy como el icono pop del siglo XX en la política, con una muerte trágica y misteriosa que contribuyó a su leyenda.
La novela también aborda el tema del conspiracionismo, un fenómeno que, según Garcia, está más vigente que nunca gracias a las redes sociales. Estas teorías ofrecen una explicación sencilla y atractiva a los sucesos, permitiendo a las personas sentirse parte de un colectivo y refugiarse del caos.
“"La conspiración funciona porque nos permite pertenecer y porque nos refugia del caos, del absurdo. Unas ideas básicas y simples, da igual cuáles, nos explican que los sucesos están ligados a un orden, responden a unos intereses, a una lógica."
El proceso de documentación para la novela fue intenso, con lecturas sobre la historia de la época y el caso Kennedy, así como la inmersión en la cultura popular de los sesenta a través de música y programas de radio. Garcia subraya la importancia de equilibrar la documentación con la acción para no caer en un exceso de ambientación.