Estudio de Incliva: la estrongiloidiasis sigue presente en la provincia de Valencia

Una investigación coordinada por Incliva revela que la infección parasitaria continúa detectándose fuera de las áreas endémicas tradicionales.

Imagen genérica de un microscopio con una muestra biológica.
IA

Imagen genérica de un microscopio con una muestra biológica.

La Generalitat, a través del Instituto de Investigación Sanitaria Incliva, ha liderado un estudio que confirma la presencia continuada de la infección parasitaria estrongiloidiasis en la provincia de Valencia.

La investigación, publicada en la revista Tropical Medicine and Infectious Disease, analiza la evolución, características y distribución de esta enfermedad, poniendo de manifiesto la necesidad de mejorar su detección, especialmente en pacientes inmunodeprimidos. El trabajo ha contado con la colaboración de investigadores del Área Cardiovascular de Incliva, la Unidad de Enfermedades Infecciosas, el Servicio de Medicina Interna y el Servicio de Microbiología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, así como del Hospital Francesc de Borja de Gandía y el Hospital Virgen de los Lirios de Alcoy.
La estrongiloidiasis, causada por el parásito Strongyloides stercoralis, se asocia habitualmente a regiones tropicales y subtropicales. Sin embargo, la Comunitat Valenciana ha sido históricamente uno de los principales focos de transmisión autóctona en Europa, particularmente en zonas de cultivo de arroz como La Safor. La percepción anterior era que la enfermedad se encontraba limitada a entornos rurales y en descenso, una idea reforzada por la falta de estudios recientes.
El doctor Carlos Bea Serrano, director del estudio, explica que el objetivo principal era determinar si la infección es un problema anecdótico o si mantiene una presencia constante, incluso fuera de las áreas históricamente endémicas y en población sin relación agrícola clara. El estudio analizó casos diagnosticados entre enero de 2015 y diciembre de 2024 en los tres hospitales participantes, en pacientes mayores de 16 años.
Los resultados evidencian el registro constante de casos autóctonos o locales en los centros estudiados. Además, se observa un incremento progresivo de los diagnósticos debido al aumento de casos importados de otros países. El doctor Bea afirma que la infección continúa presente, incluso en pacientes sin vínculo rural claro, aunque la naturaleza de la infección no permite determinar el momento exacto de adquisición.
Los investigadores destacan la importancia de mantener la vigilancia clínica y epidemiológica, ya que la estrongiloidiasis a menudo pasa desapercibida, pudiendo permanecer años sin síntomas o manifestarse con signos inespecíficos como picor, lesiones cutáneas, diarrea o dolor abdominal.
El riesgo principal se agudiza en personas inmunodeprimidas, donde el parásito puede multiplicarse descontroladamente, provocando cuadros graves que afectan a diversos órganos. El estudio no determina la prevalencia real en la población general, ya que se basa en casos diagnosticados por sospecha clínica o cribado. El doctor Bea anuncia la intención de iniciar un estudio de seroprevalencia para conocer la carga real de la enfermedad.
En el trabajo han participado, por parte de Incliva-Hospital Clínico de Valencia, las doctoras Andrea de Castro Oliver (primera autora) y Anaïs Corma Gómez (autora de correspondencia), ambas investigadoras del Área Cardiovascular de Incliva y del Servicio de Medicina Interna. La doctora Corma también es investigadora del CIBERINFEC. Otros autores destacados son los doctores Miquel Moret Paredes, Alicia Marco Gabarre, Alicia Lucas Camps (Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas), y Javier Guillem (co-primer autor), David Navarro e Isabel Corrales (Microbiología).