La formación del personal seleccionado para la gigafactoría de Sagunt en China durante más de dos meses, para adquirir conocimiento e innovación, resalta la necesidad de mejorar en tecnología de última generación en la Comunitat Valenciana. Esta situación subraya la importancia de disponer de infraestructuras adecuadas para la retención de talento.
El anuncio de la dirección de la Autoridad Portuaria de València (APV) sobre la recepción del proyecto definitivo del Parque de Desembocadura, sin la conversión del Veles e Vents en un centro de innovación, sugiere que todavía queda camino por recorrer para consolidar València como un polo de atracción de talento.
Aunque la conexión del Jardín del Turia con el mar, con zonas verdes y espacios de esparcimiento, es bienvenida, el uso del Veles e Vents continúa sin una definición clara más allá de la gestión municipal para actividades económicas. Este edificio, con la ampliación de Marina de Empresas y el ecosistema innovador existente, debería atraer nuevas propuestas de alto valor añadido para reforzar la proyección internacional de València.
Para que la agenda valenciana se convierta en una cita obligada para las grandes tecnológicas, es fundamental una mayor decisión en la ejecución de ideas. Una estrategia conjunta entre entidades como la APV, Parc Sagunt, Volkswagen y la Marina de València podría crear un relato económico irresistible para la ciudad.




