Las asociaciones de taxistas han hecho público un calendario de protestas tras meses sin avances en sus reivindicaciones. Según un portavoz del sector, la situación ha llegado a un punto límite, con concentraciones previstas para el 29 de abril, el 7 de mayo y el 15 de mayo en Alicante, Castellón y Valencia.
Una de las principales quejas es el desequilibrio en las condiciones de acceso a la actividad. Mientras que para obtener una licencia de taxi se requiere un concurso público municipal y cumplir requisitos exigentes, las VTC acceden al mercado con condiciones más laxas. Un portavoz del sector ha señalado que las inversiones para una licencia de taxi pueden alcanzar los 160.000 euros en ciudades como Valencia, mientras que las VTC encuentran resquicios legales y operan con menos exigencias.
“"Para una licencia de taxi te piden informes, exámenes de capacitación a los conductores, requisitos y un control exhaustivo. Ellos han encontrado huecos legales y están operando con menos exigencias."
El sector también denuncia la falta de control sobre el aumento constante de autorizaciones VTC. Se estima que hay más de 5.000 solicitudes en trámite y se han concedido más de 800 licencias en el último año en la Comunitat Valenciana. Además, critican irregularidades como seguros sin vigor o vehículos con distintas matrículas para un mismo conductor, y la falta de transparencia de la Administración en la facilitación de resoluciones de concesión.
Otro punto de conflicto es el uso de las VTC para trayectos urbanos, lo que, según los taxistas, vulnera la normativa estatal que limita a estos vehículos a servicios interurbanos. Reclaman un refuerzo inmediato de la inspección y un régimen sancionador autonómico más duro para disuadir las irregularidades, así como mayor claridad competencial entre las administraciones.
El sector del taxi pide expresamente a la Conselleria que no conceda autorizaciones urbanas a las VTC, argumentando que el valor de las licencias VTC se dispararía de forma fraudulenta. También defienden su modelo tarifario regulado frente a la libertad de precios de las VTC, cuestionando que sean realmente más baratas y mostrándose contrarios a la publicación de precios cerrados.




