El sector del libro valenciano crece con cinco nuevas librerías de barrio
El Gremio de Libreros de València destaca la fortaleza del sector y el aumento de librerías, a pesar de la sobrepublicación y el abandono lector adolescente.
Por Mireia Blasco i Vidal
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Imagen genérica de una librería con estanterías de madera y un ambiente acogedor, con un micrófono en un atril vacío.
El Gremio de Libreros de València ha confirmado la buena salud del sector del libro en la Comunitat Valenciana, con la apertura de cinco nuevas librerías, la mayoría de barrio, en el último curso.
El sector del libro en la Comunitat Valenciana muestra una gran fortaleza, según el informe del Gremio de Libreros. Este documento revela que se han registrado cinco nuevas altas de librerías, la mayoría de ellas de barrio, en un momento en que el pequeño comercio se enfrenta a la competencia de las grandes superficies. Esta situación contrasta con la percepción general de dificultades para los comercios locales.
Además de la venta de libros, el hábito lector también se mantiene, aunque el sector se enfrenta a un reto importante: el abandono de la lectura durante la adolescencia. Los informes indican que los niños y adolescentes leen, pero esta etapa es crítica, ya que muchos dejan el hábito lector.
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"Hay un sector, el de los adolescentes, que deja de leer. Es la barrera que tenemos que romper y, en cambio, hay un mundo de escritores que escribe para ellos y que para ellos esta gente son sus ídolos. De hecho, en la Feria del Libro, las colas más largas siempre son las de los escritores que escriben para la gente joven."
El sector también reconoce una saturación de nuevas publicaciones, donde una gran parte de los ejemplares disponibles no logra venderse anualmente. Se considera que habría que reducir el volumen de publicaciones para priorizar la calidad. A esta problemática se une la creciente intrusión de la inteligencia artificial en el mundo editorial.
El Gremio de Libreros opina que el modelo actual de sobrepublicación es inviable y que se deberían publicar menos libros, apostando más por la calidad. Mientras tanto, se destaca la importancia del librero como prescriptor, capaz de orientar a los lectores en un mercado tan amplio. Cada librería realiza una selección propia, ofreciendo una curación de contenidos a sus clientes.
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"En un mundo que es un océano de sobreinformación, es importante que haya un prescriptor que sepa de qué habla. Los libreros tenemos una función importante: la educativa. En una medida modesta, hemos hecho de educadores de muchos clientes."
Con la mirada puesta en la próxima Feria del Libro de València, que se inaugura pronto, se espera un nuevo récord de participación, con 104 expositores y 142 casetas. Este crecimiento, sin embargo, genera cierta preocupación entre los organizadores, que temen "morir de éxito" y se plantean la necesidad de no crecer tanto, apostando más por la literatura y las editoriales de calidad.