Este aumento significativo, según un informe de Engel & Völkers, se atribuye principalmente a la fuerte demanda internacional, especialmente de compradores con alto poder adquisitivo, y a la persistente falta de oferta. Estos factores marcan la entrada del mercado valenciano en un nuevo ciclo estructural.
El precio medio de las operaciones gestionadas por la firma inmobiliaria se sitúa en 474.000 euros. Durante el último año, el coste de la vivienda vendida por la compañía ha superado los 3.500 euros por metro cuadrado.
Por distritos, el Eixample se mantiene como la zona más cara, con un precio medio de 4.427 euros por metro cuadrado. Le siguen Camins al Grau y Ciutat Vella. En estas áreas, la demanda internacional, inversora y de expatriados continúa impulsando los precios por su ubicación estratégica y el potencial de revalorización.
“"El comprador actual es más exigente, compara más y prioriza la calidad y la ubicación."
El informe también destaca que el 65% de las compras de obra nueva se realizan con recursos propios, indicando un perfil de comprador más solvente y menos dependiente del crédito. Además, la DANA de 2024 tuvo un impacto limitado y puntual en el mercado, sin alterar la tendencia alcista general.
Sin embargo, la DANA sí influyó en las preferencias residenciales: las zonas del interior registraron incrementos del 24,7%, mientras que los entornos de costa subieron un 11%. Esta evolución refleja un mercado cada vez más segmentado, con dinámicas propias para cada distrito y municipio.




