El concierto comenzó con el lema “No hay hombres, no hay mujeres, solo personas” y la canción Aigua fosca. Los temas del último disco, como Claus dins de casa y Riu avall, resonaron con fuerza. La palabra “pregunta” se repitió en muchas canciones, convirtiéndose en un “mar de dudas que se hace grande”, reflejando la sensación de tiempo que se escapa sin encontrar respuestas o el éxito esperado en la vida.
La sección rítmica, con la batería y el bajo, demostró un talento descomunal, con silencios y contratiempos precisos que transformaron al público en bailarines devotos. Muchos necesitaron recuperar el aliento antes de cantar el siguiente éxito, Jo ja no soc qui era, una confesión sobre cómo cambiamos con el paso del tiempo, un tópico artístico que siempre toca las entrañas.
Joan Pons reflexionó sobre el cambio al enumerar la cantidad de pueblos del País Valencià que ha recorrido. Los nombres titubeantes de los pueblos manifestaron una memoria que flaquea, evocando una nostalgia por un paisaje sentimental pasado. Esta confesión colectiva precedió la interpretación de Tantes vegades, con la frase “Se funden las nieves en la primavera” y la reflexión sobre los topónimos en un contexto castellanizado.
¿por qué nos gobiernan tan mal?
Otra pregunta recurrente en las canciones de El Petit es “¿por qué nos gobiernan tan mal?”. La propuesta de Pons reivindica el lema “ni dios ni rey ni patria”, título de una canción de 2025. Esta cuestión, que parece irresoluble, se entrelazó en directo con Cendres, rescatada del disco Vol i Dol (2010). Pons advirtió a los políticos que “sois lo que nosotros éramos, seréis lo que nosotros somos”, destacando que todo cambia excepto la mala gobernanza, un infierno expresado en el díptico Cendres y Totes les lleis dels homes.
Antes de este díptico furioso, sonaron la guitarra de El misteri de la mort y la música de baile de Sento, del álbum Energia fosca (2019). Sento hizo perfecto el domingo, anticipando su heredera del nuevo disco, Ara no sé què dir-te. Antes del bis, Pons recitó un alegato a favor de la ternura materna con Si no fos tan fàcil, una emoción absoluta en medio de una actualidad dominada por los instintos masculinos.
El bis concluyó con dos clásicos del disco La figura del buit (2013), coreados por el público: Ei, sents com refila l'òliba? y Amb tot. Hoy, escribir y hacer música a nivel profesional se complica cada vez más, obligando a buscarse la vida con otro trabajo. Sin embargo, se elevó una súplica a El Petit, que no se apresuren a dejar de tocar, ya que las despedidas duelen a quienes han invertido parte de su vida escuchando sus canciones.




