La decisión de clausurar estos servicios se tomó a raíz del incidente, que generó un olor intenso y persistente. El producto químico implicado, un colorante con anilina, se derramó de forma fortuita, activando los protocolos de seguridad del hospital.
El suceso tuvo lugar en la sección de Anatomía Patológica, un área donde se manejan diversas sustancias para el análisis de muestras. Afortunadamente, no se han reportado daños personales, pero la presencia del olor hizo inviable el uso continuado de los baños afectados.
Las autoridades del centro hospitalario están trabajando para restablecer la normalidad y garantizar la seguridad de las instalaciones, realizando las tareas de limpieza y ventilación necesarias para eliminar cualquier rastro del producto y su olor.




