Desde el pasado septiembre, la presidencia del CJV, entidad que agrupa a más de 40 colectivos juveniles en el Cap i Casal, ha puesto el acento en la importancia de la participación juvenil. Entre sus prioridades, destacan la dificultad de emancipación, la salud mental, la desconexión política y la sostenibilidad del transporte público.
En relación con la vivienda, el CJV propone medidas como la limitación del precio del alquiler y un control urgente de los pisos turísticos, que consideran una de las grandes problemáticas para los jóvenes que buscan un piso en su propio barrio. También han solicitado a los grupos parlamentarios una reserva específica para jóvenes dentro del parque habitacional y la recuperación de los programas Empuju para la primera ocupación.
“"No se pueden hacer políticas de juventud sin escuchar a la juventud. Eso pasa por estar presentes en las comisiones, porque nadie mejor que un joven va a explicar cómo viven los jóvenes su día a día en la ciudad."
En cuanto a la salud mental, el CJV observa un desconocimiento de los recursos existentes y ve necesario un centro municipal de juventud que ofrezca un espacio seguro con servicio de psicología. En transporte público, la reivindicación principal es la gratuidad y la calidad del servicio, pidiendo la vuelta del transporte gratuito para menores de 30 años.
El Consell de la Joventut de València continúa la lucha para obtener un espacio en el Consejo Social de València, un órgano clave donde se debaten las problemáticas y se toman decisiones sobre la ciudad. Esta demanda, que ya fue una reivindicación de la anterior presidencia, ha sido trasladada al Ayuntamiento, con el apoyo de la mayoría de los grupos municipales.




