El 'cohousing' se abre paso como modelo de vivienda en la Comunidad Valenciana

Una docena de proyectos avanzan en las tres provincias con fórmulas que combinan la autonomía y la vida en comunidad para evitar la soledad.

Imagen genérica de un edificio residencial moderno con balcones en una ciudad mediterránea.
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Imagen genérica de un edificio residencial moderno con balcones en una ciudad mediterránea.

El modelo de vivienda colaborativa 'cohousing' se está consolidando en la Comunidad Valenciana, con una docena de proyectos en marcha que ofrecen alternativas para combatir la soledad y promover la convivencia.

Madelin de la Fuente, residente de 80 años en un edificio de viviendas intergeneracionales en Alicante, expresa su sorpresa ante el concepto de soledad. En este modelo residencial, casi un centenar de vecinos combinan la independencia con la vida en comunidad, una fórmula que inspira cada vez más proyectos de 'cohousing' en la Comunidad Valenciana.
La búsqueda de nuevas formas de habitar, especialmente entre las personas mayores, impulsa un modelo de vivienda que pretende combatir el aislamiento sin renunciar a la privacidad. Los cohousing, desarrollados habitualmente a través de cooperativas, se basan en viviendas independientes complementadas con espacios comunes.
Desde la Conselleria de Vivienda explican que este modelo nació como respuesta a la necesidad de crear formas de vida más comunitarias sin renunciar a la intimidad individual. En 2024, la Generalitat reguló por primera vez una línea específica de subvenciones para viviendas colaborativas dirigidas a mayores de 65 años, con el objetivo de proporcionar alternativas habitacionales y combatir la soledad no deseada.
Dos municipios valencianos recibieron financiación: Castielfabib para un proyecto de ocho alojamientos y Alcoy para nueve unidades residenciales. Ambos estarán destinados al arrendamiento o cesión de uso durante un mínimo de 20 años. La Generalitat estudia nuevas convocatorias para extender estos modelos a otros sectores de la población.
La vivienda colaborativa, aunque minoritaria, gana terreno. Prudencio López, director de Vida Sostenible Cohousing, calcula que existen alrededor de una docena de iniciativas en distintas fases de desarrollo repartidas entre Alicante, Valencia y Castellón.
Destaca el proyecto de Godella, considerado el más avanzado de la Comunidad Valenciana, que está próximo a entregar las viviendas. Una característica común es que "las viviendas cuestan lo que cuesta hacerlas", sin beneficio empresarial ni especulación, ya que son las cooperativas quienes impulsan los proyectos.
Begoña Careaga, socia de la cooperativa Sostre Cohabitatge, en Alfara de la Baronia, señala que desde que un proyecto de cohousing empieza en España hasta que se vive, la media es de diez años. Su proyecto, para personas de entre 50 y 70 años, prevé unas 30 viviendas y cuenta con 47 personas socias interesadas. En Alicante, la cooperativa Ágora se prepara para construir 18 viviendas en una parcela de la Generalitat en el barrio de Rabassa.
En Alicante, el edificio de viviendas intergeneracionales de la plaza América, inaugurado en 2009 y gestionado por el Patronato Municipal de la Vivienda, es un ejemplo consolidado. Dispone de 72 viviendas destinadas a la convivencia entre mayores de 65 años y jóvenes de entre 18 y 35 años mediante una red de apoyo mutuo.
Madelin llegó a este edificio en 2015 buscando una vivienda más pequeña y asequible, y encontró "lo mejor que me ha pasado en toda la vida". Nathaniel Anaya, de 29 años, residente desde 2024, lo resume como "un pueblo dentro del edificio". Los residentes más jóvenes imparten talleres a los mayores sobre temas como yoga, historia o huerto urbano.
El cohousing se plantea como un modelo que se abre paso en la Comunidad Valenciana, aspirando a ser una respuesta a los retos sociales actuales: vivir acompañados sin dejar de vivir a nuestra manera.