El hombre de 24 años, que se ha entregado a la policía de Burjassot con las manos manchadas de sangre, ha pasado a disposición judicial en la Ciudad de la Justicia de València. Los hechos ocurrieron el lunes por la tarde en una clínica de logopedia situada en la calle del Ingeniero De la Cierva, en el distrito de Trànsits.
Según han confirmado fuentes policiales a À Punt, el arrestado ha declarado que, al entrar en la sala donde su hijo de dos años se encontraba con el logopeda, el menor tenía los pantalones bajados y estaba sin pañal. Esta circunstancia, según su testimonio, le hizo sospechar de una posible agresión sexual por parte de la víctima.
La policía recuperó el arma del crimen, una navaja de unos quince centímetros, junto al cadáver del logopeda. Los agentes del grupo de homicidios de la Policía Nacional y de la Policía Científica continúan la investigación para esclarecer los hechos.
“"Cuando entró en la sala donde su hijo estaba con el logopeda, el niño tenía los pantalones bajados y estaba sin pañal."




