La manifestación, conocida como la 'marea amarilla', reunió a unas 7.000 personas según la Delegación del Gobierno en Madrid. El acto comenzó alrededor de las 12:00 horas en la estación de Atocha y recorrió unos dos kilómetros hasta la Puerta del Sol.
Entre las principales reivindicaciones del sector destacan la reducción de la ratio por aula, una subida salarial "digna" y la aplicación del modelo de pareja educativa para garantizar el funcionamiento de esta etapa "esencial".
El secretario general de la Federación de Enseñanza de CGT, Fernando Gómez Besterra, reivindicó la integración de la educación de 0 a 3 años en el sistema, equiparándola al resto de etapas no universitarias.
La movilización fue convocada por Comisiones Obreras (CCOO) tras la huelga estatal del pasado 7 de mayo. Tanto CCOO como CGT han continuado presionando a las administraciones y patronales para lograr una "mejora radical de las condiciones de trabajo".
CCOO ha celebrado que el Ministerio de Educación se haya comprometido a convocar un grupo de trabajo en junio para "regular las ratios máximas en todo el sector" mediante un Real Decreto. CGT también ha valorado positivamente la disposición del Ministerio a la bajada de ratios, aunque señala la integración en el sistema como el principal escollo.
La secretaria política de Podemos, Irene Montero, se sumó a la marcha, reclamando respuestas "ya" para las reivindicaciones de los trabajadores. "Esta es una de las profesiones más importantes de la sociedad", afirmó, exigiendo que las mejoras no se demoren en el tiempo.




