La Universitat Popular de València suma su quinta directora-gerente en lo que va de legislatura. La Junta de Gobierno Local aprobó este viernes el nombramiento de Dolores Romero como nueva directora de la Universitat Popular tras la dimisión el pasado mes de mayo del último gerente, Alfonso Benaches, que apenas ha estado en el cargo unos cinco meses. Con esta nueva incorporación, el organismo autónomo municipal vuelve a cambiar de rumbo técnico en medio de un continuo baile de nombres desde 2023.
Tras las elecciones municipales y el cambio de color político en el Ayuntamiento de València, el nuevo gobierno de coalición cesó al responsable que procedía de la etapa del Govern del Rialto. Al asumir Vox las competencias del área, colocó al frente de la institución a Ricardo Belda, concejal de Vox en el Ayuntamiento de Alzira.
Sin embargo, en abril de 2025, tras la remodelación de gobierno a raíz de la crisis por el caso de Juanma Badenas (Vox), la alcaldesa María José Catalá retira las competencias de la Universitat Popular a Vox y pasa a manos del PP.
Este movimiento forzó la salida de Belda, que fue reubicado en el Consell Agrari Municipal, un organismo que sí permaneció bajo el control de Vox. En ese momento, el PP tomó las riendas de la entidad formativa y colocó como directora a María del Carmen Ortí, la actual consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana. Su paso por el cargo fue efímero: en diciembre de ese mismo 2025, Ortí abandonó el consistorio tras ser proclamada por el president Juanfran Pérez Llorca como consellera.
Para cubrir su hueco a mitad de curso, el Ayuntamiento nombró el 12 de diciembre de 2025 a Alfonso Benaches, licenciado en Ciencias Biológicas e inspector de educación de la Generalitat como Ortí. Apenas cinco meses después, Benaches presentó su dimisión y ahora ha sido sustituido por Dolores Romero.
Tras este último nombramiento, la concejala de Compromís, Eva Coscollà, considera que refleja la "alarmante inestabilidad y falta de transparencia" del gobierno municipal. Coscollà ha censurado que el ejecutivo local "ocultara deliberadamente" la dimisión de Benaches en la reunión del Consejo Rector del pasado 20 de mayo, cuando ya habían transcurrido nueve días desde que se produjo la baja. Desde Compromís advierten de que este "descontrol institucional" está afectando directamente al funcionamiento del servicio y a los barrios.
Entre las consecuencias más graves, la edil señala la paralización del proceso de matrícula para el curso 26/27 —del que aún se desconoce la fecha de inicio a pesar de que las clases deberían arrancar en septiembre—, la falta de profesorado por no haberse cubierto las bajas docentes durante el año y el incumplimiento en la contratación del personal necesario para las nuevas actividades formativas programadas.
“Están convirtiendo la Universidad Popular en un tablero de ajedrez político”, ha lamentado Coscollà, instiendo en que “por culpa de su incompetencia, el próximo curso está en el aire, hay aulas sin profesores y las nuevas actividades prometidas son humo”. La formación de la oposición ha exigido explicaciones inmediatas, mayor claridad y la estabilidad que merecen "tanto los trabajadores como los usuarios del servicio".




