El hallazgo se produjo el viernes por la mañana, cuando los trabajadores localizaron el artefacto, de más de 50 kilos y con carga explosiva activa. Inmediatamente, se movilizaron unidades del grupo TEDAX de la Policía Nacional y varias patrullas para asegurar la zona.
Dada la peligrosidad del explosivo y la necesidad de encontrar un lugar seguro para su detonación, se solicitó permiso a la Autoridad Portuaria de València (APV). Esta autorizó el traslado de la bomba a los terrenos donde se está construyendo la futura terminal norte de contenedores, dentro de la ampliación del Puerto, por su proximidad y las condiciones de seguridad adecuadas.
La detonación controlada se llevó a cabo alrededor de las 16:00 horas, generando una explosión y una columna de humo que fueron visibles para los residentes de zonas cercanas, como la pedanía de Pinedo. Fuentes de la APV y de la Policía Nacional confirmaron el éxito de la operación.
Se trata de un caso de éxito de colaboración entre todas las partes para garantizar la seguridad en estas circunstancias.




