La detención se produjo en un servicio conjunto con la Agencia Tributaria. Los agentes del aeropuerto identificaron de forma aleatoria, dentro de un control de vuelos de conexiones internacionales, a un pasajero procedente de México, con tránsito en el aeropuerto de Barajas (Madrid), que llevaba una maleta facturada a su nombre.
Al ser preguntado por el motivo de su viaje y si tenía algo que declarar en la Aduana, el hombre manifestó que venía de turismo y que no tenía nada que declarar. Siguiendo el procedimiento aduanero habitual, su equipaje fue visionado con escáner de RX, que mostró unas placas de materia orgánica en el fondo de la maleta que podrían ser compatibles con sustancias estupefacientes.
Los agentes abrieron la maleta y, aparte de ropa y efectos personales, en un doble fondo se habían ocultado unos paquetes en forma de ladrillo y plastificados que contenían un polvo blanco prensado. Esta sustancia dio positivo en cocaína y su peso era de 4 kilos.
El viajero fue detenido por un delito contra la salud pública y el juez decretó su ingreso en prisión. La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de la UDAIFF y de la Sección Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del aeropuerto de Valencia y por funcionarios de la Agencia Tributaria en Valencia. Las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Quart de Poblet Plaza número 3.




