La Guardia Civil ha desmantelado una doble plantación de marihuana en Oliva, en la provincia de Valencia. La investigación, que comenzó a raíz de los olores detectados en una vivienda del casco urbano, ha culminado con la detención de cuatro hombres y la intervención de 27 kilogramos de cogollos de marihuana, además de 670 plantas en avanzado estado de crecimiento.
Las plantaciones se encontraban repartidas en dos inmuebles de la misma localidad: una vivienda en el casco urbano y otra en una zona diseminada. A los arrestados se les imputa un delito contra la salud pública por tráfico de drogas, así como falsedad documental, pertenencia a grupo criminal y defraudación de fluido eléctrico.
La investigación se inició cuando los agentes detectaron olores sospechosos procedentes de una vivienda. Inicialmente, las circunstancias del inmueble no sugerían una plantación interior, pero esta pista abrió una línea de trabajo que condujo a una segunda vivienda en una zona diseminada de Oliva, donde también se sospechaba de actividad ilícita relacionada con el cultivo de marihuana.
Las pesquisas confirmaron que en ambas viviendas existía una defraudación de fluido eléctrico, acorde con el elevado consumo energético propio del cultivo interior. Los investigadores determinaron que los miembros de la organización desempeñaban distintas funciones, desde la vigilancia y el mantenimiento de las plantaciones hasta la facilitación de documentación falsa o usurpada para el alquiler de los inmuebles.
La operación concluyó con dos registros en las plantaciones, donde se localizaron los 27 kilogramos de cogollos y las 670 plantas. Los cuatro detenidos, hombres de entre 25 y 55 años de nacionalidad albanesa y ucraniana, contaban con sistemas tecnológicos avanzados para prevenir olores y dificultar la detección. Uno de los detenidos tenía una prohibición de entrada en el espacio Schengen emitida por Francia. La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de Gandía y la Comandancia de Valencia.




