Los agentes han esclarecido hasta 46 denuncias en todo el territorio nacional, ascendiendo el valor total estafado a 221.477 euros. La investigación, llevada a cabo por el grupo de Ciberdelincuencia de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, se inició en junio de 2025 a raíz de varias denuncias.
Las pesquisas policiales permitieron identificar y localizar a 42 de los presuntos responsables, residentes en la ciudad de Valencia y su provincia. Gracias a la rápida actuación de los investigadores, se pudieron bloquear varias transferencias fraudulentas por un valor total de 18.924 euros, que fueron reintegrados a las víctimas.
El modus operandi de esta estafa consiste en que los autores contactan con las víctimas a través de aplicaciones de mensajería instantánea, haciéndose pasar por sus hijos. Solicitan dinero con diversos pretextos, como la necesidad urgente de adquirir un nuevo teléfono móvil, y proporcionan un número de cuenta para el ingreso. Si la víctima realiza el pago, los estafadores continúan con el engaño para obtener más dinero.
Las cuentas bancarias donde se recibe el capital estafado están a nombre de personas conocidas como “mulas”, que colaboran con las organizaciones delictivas. Estas “mulas” se encargan de recibir el dinero defraudado y disponer de él según las indicaciones de la organización, dificultando así el seguimiento por parte de los investigadores. Son captadas ofreciéndoles dinero por su colaboración, un porcentaje del fraude o, incluso, con falsas ofertas de empleo.
En el transcurso de la investigación, se identificaron y detuvieron a ocho personas que actuaban como captadores de “mulas”. La Policía Nacional recuerda la importancia de comunicar cualquier intento de captación para bloquear las cuentas y devolver el dinero estafado a las víctimas. Colaborar con la investigación sin participar en el hecho delictivo no implica responsabilidad penal, pero realizar el primer envío de dinero sí que supone una colaboración con la estructura delictiva.




