Cuatro individuos han sido detenidos por su presunta implicación en al menos 21 robos perpetrados en joyerías de todo el país. Esta red itinerante utilizaba un método sofisticado y discreto para llevar a cabo sus delitos, pasando desapercibida para los empleados de los establecimientos.
La investigación se inició al detectar un patrón común en diferentes hurtos. Los ladrones accedían a las joyerías haciéndose pasar por clientes y solicitaban ver múltiples productos. Mientras uno de los miembros distraía al empleado, otro aprovechaba para sustraer las mantas de joyas del mostrador, ocultándolas en bolsos o prendas sin levantar ninguna sospecha, para luego abandonar el local con total normalidad.
Los hechos esclarecidos se han producido en numerosas provincias, tales como Valencia, Castellón, Alicante, Murcia, Almería, Albacete, Badajoz, Sevilla y Granada, entre otras. La banda operaba como auténticos “fantasmas”, evitando dejar huellas, no registrándose en hoteles y cambiando constantemente de vehículo y teléfono para dificultar su identificación y rastreo.
Los detenidos, de nacionalidad italiana, realizaban campañas delictivas de cuatro o cinco días, recorriendo cientos de kilómetros diarios entre distintas localidades para cometer los robos y evitar ser vinculados con los hechos. Además, utilizaban prendas de vestir para dificultar su identificación y evitaban manipular objetos en los establecimientos, complicando la obtención de pruebas.
La investigación reveló conexiones con hechos delictivos que se remontaban a más de una década, evidenciando la continuidad de su actividad criminal. Finalmente, los cuatro integrantes fueron detenidos el pasado 30 de marzo en Palencia, tras un dispositivo policial activado al detectarse su presencia en España. Tres de ellos han ingresado en prisión provisional, mientras continúan las diligencias judiciales.




