La entidad Cáritas Diocesana de Valencia ha hecho pública su memoria anual correspondiente a 2025, un año marcado por un incremento significativo de las personas atendidas, cifrado en un 33% respecto al año anterior. Este aumento se atribuye en parte a las consecuencias de la dana, que llevó a muchas personas a pedir ayuda por primera vez.
El documento también señala una reducción de 9 puntos en el porcentaje de personas extranjeras atendidas en comparación con 2024, y un incremento del 17% en usuarios que acuden por primera vez a la entidad. La directora de Cáritas Valencia, Aurora Aranda, destacó que, a pesar del impacto de la dana, esta situación no explica la cronificación de la pobreza y la exclusión social, ni la normalización de la precariedad que se mantiene desde hace una década.
Durante 2025, Cáritas Valencia benefició a 73.742 personas, de las cuales el 34% eran menores de edad. Aranda subrayó que "las personas que acceden a nuestros recursos son cada vez más y debemos acompañarlas durante más tiempo". Los perfiles más frecuentes incluyen personas migrantes en situación administrativa irregular, mujeres solas con hijos, parejas jóvenes con descendencia y familias numerosas con viviendas precarias.
La memoria, que se hace eco del Informe FOESSA Comunitat Valenciana 2025, concluye que el género y el origen son factores transversales que condicionan el acceso a derechos. La vivienda se revela como el principal factor de desigualdad, afectando a cuatro de cada diez personas atendidas, ya sea por sinhogarismo, condiciones inadecuadas o alquileres sin contrato.
Ante esta realidad, Cáritas Valencia ha reclamado un pacto social amplio que implique a instituciones y ciudadanía. "La sociedad valenciana ha demostrado una enorme capacidad de solidaridad. El reto ahora es transformar esa solidaridad puntual en compromiso sostenido con la justicia social", señaló Aranda, apelando a la responsabilidad de la sociedad civil, las administraciones públicas, el sector empresarial, los medios de comunicación y las comunidades cristianas.
“"El cristiano no puede considerar a los pobres solo como un problema social; son una 'cuestión familiar', son 'de los nuestros'."




