El exportero del Valencia CF, Santiago Cañizares, ha aprovechado la reciente consecución de la Copa del Rey por parte de la Real Sociedad para subrayar la inestabilidad que sufre el banquillo valencianista. Según Cañizares, en el Valencia, un técnico como Pellegrino Matarazzo “estaría en la calle” tanto si hubiera conquistado un título “de forma brillante” como si hubiese perdido una final en la tanda de penaltis.
“"Marcelino y Bordalás pueden dar fe de que esto es información, no opinión."
Esta reflexión apunta directamente a dos precedentes recientes bajo la gestión de Peter Lim. El primero es el de Marcelino García Toral, quien condujo al Valencia a conquistar la Copa del Rey de 2019, en el año del Centenario del club, tras vencer al Barcelona por 1-2 en la final disputada el 25 de mayo en el Benito Villamarín. Aquel título, el primero desde 2008, coronó una temporada en la que además el equipo logró clasificarse para la Liga de Campeones.
Sin embargo, este éxito no reforzó su posición. El Valencia hizo oficial su destitución el 11 de septiembre de 2019, pocos meses después de levantar la Copa. El propio Marcelino explicó que el trofeo copero había sido uno de los puntos de fricción con Peter Lim, ya que para el máximo accionista la Copa era una competición “menor” o “secundaria” frente al objetivo prioritario de entrar en Champions.
El otro caso al que remite Cañizares es el de José Bordalás. El técnico alicantino llevó al Valencia a la final de la Copa del Rey de 2022, disputada el 23 de abril en La Cartuja. El equipo de Mestalla empató 1-1 con el Betis y cayó en la tanda de penaltis, después de rozar un título que habría cambiado el tono de la temporada.
Pese a este recorrido copero, Bordalás tampoco tuvo continuidad. El Valencia comunicó oficialmente el 3 de junio de 2022 que el entrenador cerraba su etapa en el club, subrayando en su despedida que el equipo había alcanzado la final del torneo del KO.




