El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha defendido la apuesta de la Generalitat por las infraestructuras hídricas para el campo valenciano. Durante la visita a las obras de la balsa de almacenamiento y regulación de aguas para riego Salse III, en Beneixama, ha subrayado la inversión de cerca de 6 millones de euros en esta actuación.
Esta nueva infraestructura reforzará la capacidad de almacenamiento y garantizará el suministro de agua para riego en la comarca del Alto Vinalopó. La balsa tendrá una capacidad útil de 524.000 metros cúbicos y dará servicio a 1.200 hectáreas de cultivo, principalmente de olivar, almendro y vid.
La nueva balsa permitirá contar con mayores reservas en épocas de alta demanda, reducir la dependencia de bombeos durante el verano y rebajar el consumo energético. Esto tendrá un efecto directo sobre los costes de producción y sobre la sostenibilidad del sistema de riego, respondiendo a una necesidad real del sector agrario.
“"Esta actuación responde a una necesidad real del sector agrario y contrapone su ejecución con la situación de otras infraestructuras pendientes en la zona."
A pocos kilómetros de Beneixama, el conseller ha vuelto a poner el foco en la balsa de San Diego, en Villena, una infraestructura estatal vinculada al trasvase Júcar-Vinalopó que considera esencial para el sistema hídrico de la comarca. Ha lamentado que en esta instalación se invirtieron 40 millones de euros, pero sigue sin estar operativa. Además, ha criticado que el Ministerio para la Transición Ecológica sitúe el inicio de las obras de impermeabilización en 2028, a pesar de que su rehabilitación viene siendo reclamada desde 2018 por los regantes.
Esta actuación se enmarca en el esfuerzo inversor de la Generalitat en la provincia de Alicante, donde las actuaciones de modernización de regadíos e infraestructuras hidráulicas superan los 40,9 millones de euros en los últimos cinco años. La inversión autonómica en infraestructuras hídricas y modernización de regadíos ha aumentado un 60% en esta legislatura hasta alcanzar los 99 millones de euros, con el objetivo de consolidar un modelo más eficiente, competitivo y sostenible en la Comunitat Valenciana.




