Este municipio del interior valenciano es un ejemplo de cómo las localidades rurales pueden combatir la despoblación. Según fuentes municipales, la meta de superar los 300 residentes está próxima a ser una realidad, un hecho que no se consigue desde el año 2007, cuando se registró un censo de 292 habitantes.
“"Este año vamos camino de los 300. Superar esta barrera sería una noticia histórica."
Detrás de este crecimiento hay un gran esfuerzo e ilusión por parte de la administración local, que trabaja para ofrecer los recursos necesarios que animen a las familias a establecerse en la localidad. La Villa de El Toro dispone de un colegio, un consultorio auxiliar médico, instalaciones deportivas y una economía principalmente agrícola.
El atractivo del pueblo se refleja en el aumento de alumnos en su colegio. Si en el curso 2024-2025 había 9 alumnos, en la actualidad esta cifra se ha duplicado, llegando a los 24 estudiantes si se incluyen los de Secundaria. Esta vitalidad en sus calles es la principal motivación para seguir trabajando en el desarrollo del municipio.
“"Somos destino los 365 días del año, y prueba de ello es que si el curso 2024-25 eran 9 los alumnos del colegio y este curso son el doble de estudiantes, 24 si tenemos en cuenta a los alumnos de Secundaria. Y esa vida que fluye por nuestras calles es la principal motivación, la que nos hace seguir adelante con más ganas si cabe."