Un pueblo de Castellón busca quien gestione el bar y la tienda para combatir la despoblación

La localidad de Benafigos, con 140 habitantes, ofrece un piso municipal a precio simbólico para atraer interesados.

Fachada de un ayuntamiento de piedra con balcón y barandillas de hierro, con la luz del sol de la tarde.
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Fachada de un ayuntamiento de piedra con balcón y barandillas de hierro, con la luz del sol de la tarde.

La localidad de Benafigos, en el interior de Castellón, se ha quedado sin sus servicios más básicos, el bar y la tienda, y el Ayuntamiento busca quien los gestione para revitalizar el pueblo.

La pérdida del bar y la tienda en un pueblo pequeño como Benafigos, con alrededor de 140 habitantes, representa un golpe significativo para la vida cotidiana y la convivencia. Tras el cierre del restaurante privado Ca Felipo hace unos meses, la pequeña tienda municipal también ha dejado de funcionar, obligando a los vecinos a desplazarse 10 kilómetros hasta Atzeneta para las compras básicas.

"No hay nada. Lo sobrellevamos a duras penas, como buenamente podemos."

la alcaldesa
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha decidido actuar para reabrir el bar Les Eres, un local municipal que cerró hace cerca de una década. La propuesta incluye el arrendamiento directo de este local de hostelería, totalmente reformado en 2024 y ubicado en el centro del pueblo, por un alquiler mensual de 97,97 euros.
Además, se ofrece la posibilidad de residir en un piso municipal por un precio simbólico, con el objetivo no solo de reabrir el bar, sino también de atraer familias y combatir la despoblación. El contrato será de dos años prorrogables. La alcaldesa confía en que el establecimiento pueda abrir lo antes posible, especialmente antes del Aplec de Penyagolosa, que se celebrará del 26 al 28 de junio y atraerá una notable afluencia de visitantes.
La aspiración ideal del Ayuntamiento es que el futuro bar Les Eres pueda asumir también la función de tienda, reuniendo así en un mismo espacio los dos servicios perdidos. Por ello, se planteará a los interesados la posibilidad de compatibilizar ambas actividades en un solo negocio. El local está en buen estado, pero el adjudicatario deberá aportar neveras, revisar el extractor y arreglar la puerta del horno. Las reparaciones del equipamiento corren a cargo del inquilino, pero el Ayuntamiento está abierto a acuerdos para descontarlas del alquiler, mientras que las reparaciones del edificio las asume el consistorio.