Los trabajos se centran en la reparación de la acera sur de la calle, que actualmente presenta un deterioro significativo y deficiencias que dificultan el paso, especialmente para personas mayores, con movilidad reducida o con carritos infantiles. El objetivo principal es adaptar este itinerario a la normativa vigente en materia de accesibilidad, garantizando un recorrido más seguro, continuo y accesible para todos los peatones.
En concreto, las obras incluyen la demolición del pavimento existente, la ejecución de una nueva base y la colocación de nuevo pavimento y bordillo adaptados. También se reubicarán los imbornales para mejorar el drenaje de la zona. Todas estas acciones permitirán renovar completamente este tramo y adecuarlo a las condiciones que requiere un espacio público moderno y funcional.
Además, la intervención dará respuesta a problemas detectados en la zona, como el deterioro provocado por las raíces de los árboles, que han afectado al estado de la acera y a su funcionalidad a lo largo del tiempo. El plazo de ejecución previsto para estas obras es de un mes, con una inversión cercana a los 30.000 euros.
“"Este es el mejor ejemplo de que el plan no es solo una previsión, sino una realidad que ya está en marcha, con actuaciones que responden a necesidades reales del día a día."
Desde el Ayuntamiento destacan que esta actuación no es un hecho aislado, sino que forma parte del despliegue del plan l'Alcora Creix, que ya empieza a materializarse con intervenciones concretas. Con esta primera actuación, el consistorio refuerza su compromiso con una forma de trabajar basada en la cercanía, la planificación y la ejecución, combinando proyectos de mayor alcance con mejoras concretas que inciden directamente en la calidad de vida de la ciudadanía.




