En la jornada 31 de Primera División, el Elche CF se enfrentaba a un derbi crucial, encontrándose en posiciones de descenso. A pesar de la necesidad de apoyo, la recepción de la afición fue notablemente menos numerosa que en ocasiones anteriores, con solo unos pocos cientos de seguidores congregados para animar al equipo ilicitano.
A diferencia del anterior partido en casa contra el Mallorca, donde el autobús del equipo inició su recorrido hacia el lado sur de la avenida Martínez Valero, en esta ocasión la ruta comenzó en la Rotonda de la Afición. Los aficionados se concentraron principalmente en la calle homónima al estadio, cerca de la puerta cero, observando la llegada desde detrás de una valla.
El incremento de las medidas de seguridad por parte de los cuerpos policiales fue un factor determinante. Tras incidentes en la última jornada en casa, que resultaron en una multa de 10.000 euros para el equipo, la policía endureció las normas y aumentó la distancia entre los seguidores y el vehículo del equipo. Esta precaución evitó cualquier incidente reseñable durante la recepción.
Antes del pitido inicial, y siguiendo el comunicado emitido por el club, se realizó una ovación a los jugadores mientras se retiraban a los vestuarios tras el calentamiento. Posteriormente, el estadio rindió homenaje a las jugadoras del fútbol base franjiverde. Elena Martínez, campeona de España sub-14 con la selección valenciana, saltó al césped junto con el equipo juvenil, campeonas de liga, recibiendo un gran aplauso del público.




