San Vicente: 137 viviendas surgen de bajos comerciales desde 2023

El Ayuntamiento ha concedido más de cien licencias para la conversión de locales en viviendas, cumpliendo con las normativas de habitabilidad.

Imagen genérica de un local comercial en proceso de conversión a vivienda en un municipio mediterráneo.
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Imagen genérica de un local comercial en proceso de conversión a vivienda en un municipio mediterráneo.

El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig ha autorizado la conversión de 137 bajos comerciales en viviendas desde 2023, como respuesta a la elevada demanda de alojamiento en la localidad.

La conversión de locales comerciales en viviendas se ha convertido en una fórmula para generar nuevos espacios de alojamiento en San Vicente del Raspeig. El consistorio ha concedido un total de 137 licencias desde el año 2023, frente a las 178 solicitudes recibidas. El alcalde, Pachi Pascual, confirmó este dato respondiendo a preguntas del concejal socialista Bruno Radermecker durante el pleno ordinario de junio.
Las cifras anuales muestran una tendencia creciente en las peticiones. En 2023, se solicitaron 37 y se concedieron 33; en 2024, 55 solicitudes obtuvieron 51 concesiones; en 2025, 57 peticiones fueron aprobadas con 46 licencias; y en lo que va de 2026, se han registrado 19 solicitudes con 7 concesiones.
El alcalde subrayó que los locales transformados deben cumplir estrictas condiciones de habitabilidad, iluminación, accesibilidad y ventilación, controladas a través de la declaración de responsable de primera ocupación y una inspección municipal. En caso de no cumplir, no se otorga la licencia de ocupación.
El Ayuntamiento ha abierto cuatro expedientes de disciplina urbanística por incumplimiento de la declaración responsable. Dos de ellos no resultaron legalizables y devolvieron el uso a local, otro se legalizó presentando la declaración responsable y el cuarto aún está en tramitación.
Pascual atribuyó la proliferación de estos cambios a la enorme demanda de vivienda, considerándolo una consecuencia y no una causa de la disminución del tejido comercial. El consistorio mantiene conversaciones con otros ayuntamientos, como Petrer, y con el Colegio de Arquitectos para debatir e intentar limitar estos cambios de uso.