Nuevos hallazgos arqueológicos en el traslado de la Torre Placia de Alicante

El movimiento del monumento histórico ha revelado restos de la escalera original y muros de una alquería, provocando retrasos y modificaciones en el proyecto.

Imagen de restos arqueológicos con cimientos de piedra y un fragmento de escalera de caracol, rodeados por una zona verde urbana.
IA

Imagen de restos arqueológicos con cimientos de piedra y un fragmento de escalera de caracol, rodeados por una zona verde urbana.

El traslado del monumento de la Torre Placia en Alicante se ha visto afectado por nuevos descubrimientos arqueológicos, que incluyen restos de la escalera de caracol original y muros de una antigua alquería, generando retrasos y la necesidad de modificar el proyecto inicial.

El complejo proceso de reubicación de la Torre Placia, un Bien de Interés Cultural (BIC), ha encontrado nuevos contratiempos, esta vez de carácter positivo. Durante el desmontaje y la reconstrucción pieza a pieza en su nueva ubicación, una parcela municipal calificada como zona verde junto al Parque Héctor y Juana Francés, se han identificado varios elementos históricos no documentados hasta ahora.
La labor realizada por la empresa Estudio Métodos de la Restauración ha permitido descubrir restos de la escalera de caracol original que conectaba las primeras alturas del edificio. Además, también se han encontrado fragmentos de los muros de la antigua alquería que se anexionó a la torre posteriormente. Finalmente, se ha detectado la necesidad de llevar a cabo trabajos de supervisión arqueológica en la parcela de destino del monumento, que forma parte del conjunto histórico de las Torres de la Huerta.

La identificación de estos elementos no previstos requiere la formulación de un modificado del proyecto para incorporarlos, lo que conllevará una variación en las condiciones del contrato, tanto en coste como en tiempos.

Estos descubrimientos implican la necesidad de modificar el proyecto inicial, lo que conllevará un mayor retraso en la finalización de los trabajos. La propuesta de la empresa responsable del traslado, que motivó la suspensión de las obras a finales de febrero, ya cuenta con el respaldo de la dirección facultativa. Aún se desconocen los nuevos importes y plazos para un encargo que inicialmente se concertó por 1.769.777 euros y debía desarrollarse en seis meses, y que ya ha tenido dos prórrogas previas.
La última prórroga expiró el pasado 31 de marzo, y aún queda por concluir la reurbanización de la parcela, la identificación de la antigua alquería anexa y la reproducción de los caminos de acceso a la torre. La reconstrucción externa del edificio estaría finalizada, a la espera de concretar la recuperación de la escalera de caracol ahora aflorada.
El proyecto también contemplaba la consolidación del emplazamiento original en la calle Clara Campoamor. El traslado de la torre fue motivado por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJCV) de hace 22 años, que ordenaba el derribo de once viviendas unifamiliares que invadían el entorno de protección de la torre. El Ayuntamiento de Alicante propuso la reubicación como alternativa para minimizar costes y evitar el desarraigo de los propietarios, una solución aceptada por el TSJCV y el Ministerio de Cultura, siempre que se garantizara la conservación del monumento y su papel defensivo histórico.