Esta actuación, financiada íntegramente con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, ha permitido renovar y automatizar de forma integral una infraestructura estratégica para el suministro hídrico de la ciudad. La inversión total ha ascendido a 5.077.657,48 euros.
Entre las mejoras ejecutadas, destaca la renovación de los últimos tramos del Nuevo Canal de Alicante y del Canal de Alicante, que abastecen a los depósitos de Rabasa. Además, se han construido dos nuevos edificios con sistemas de telecontrol, regulación y maniobra en la entrada de los depósitos Alicante 1 y 2.
Los trabajos también han incluido el acondicionamiento de las casetas de salida, con la renovación de equipos de regulación y control de calidad, así como la mejora del edificio de control del suministro. En este punto, se han actualizado los elementos de maniobra, la calderería de las conducciones, los accesos y toda la instrumentación de la instalación.
Uno de los ejes fundamentales del proyecto ha sido la digitalización de toda la infraestructura. La Mancomunidad de los Canales del Taibilla ha incorporado nuevos cuadros eléctricos de control, sensores y equipos de comunicación, telecontrol y telemando, lo que permite gestionar las instalaciones en tiempo real desde el puesto de control situado en Cartagena.
“"Con este proyecto mejoramos la operatividad, la fiabilidad y la capacidad de control de todo el abastecimiento a la ciudad de Alicante."
Juan Cascales, presidente del organismo, ha señalado que esta renovación era necesaria para actualizar unas instalaciones que, por su antigüedad y uso, requerían una intervención en profundidad. Ha añadido que los nuevos sistemas modernos facilitan la automatización de la infraestructura y mejoran las condiciones de explotación y mantenimiento, contribuyendo a una mayor eficiencia del sistema hidráulico.
Durante la presentación, el subdelegado del Gobierno en la provincia, Manuel Pineda, ha defendido la importancia estratégica de esta intervención sobre una infraestructura esencial para el abastecimiento de agua potable en Alicante. Según Pineda, el proyecto impulsa la renovación, digitalización, automatización y control, elementos clave para una gestión hídrica más moderna y resiliente.
La relación de Alicante con la Mancomunidad de los Canales del Taibilla se remonta a 1930, año en el que el municipio se integró en el organismo. El abastecimiento desde esta entidad comenzó en 1958 con la entrada en funcionamiento del Canal de Alicante, una infraestructura fundamental para el desarrollo de la provincia. Los tres depósitos de Rabasa entraron en servicio en 1962, 1969 y 2007, y con esta modernización, se garantiza el suministro en una de las principales áreas urbanas de la provincia.




