El mercado inmobiliario alicantino ha experimentado cambios significativos. Aunque el número de viviendas adquiridas por extranjeros en la provincia de Alicante disminuyó un 6% durante el año pasado, el fuerte repunte de los precios permitió que el volumen de negocio de esta actividad alcanzara un nuevo máximo histórico.
Esta tendencia se desprende de los datos facilitados por el Colegio Notarial de València, que ha presentado un nuevo portal de información inmobiliaria. Este portal permite consultar los precios reales de las compraventas, ofreciendo un detalle que llega hasta el código postal.
En 2025 se formalizaron 29.134 compraventas de viviendas por parte de ciudadanos extranjeros en la provincia, lo que supone 1.876 operaciones menos que el ejercicio anterior. Aun así, Alicante se mantiene como la demarcación con mayor volumen de transacciones de este tipo en todo el país, con más del 20% del total.
Desde el punto de vista económico, el descenso de las operaciones quedó más que compensado con el aumento del precio medio que desembolsaron estos compradores, que pasó de 197.047 euros a 224.192 euros. Es decir, que el negocio de la venta de viviendas a extranjeros movió 6.531 millones de euros en Alicante durante el pasado año, 421 millones más, en lo que supone un nuevo récord absoluto.
En cuanto a las nacionalidades, el cambio más notable se produjo con el aumento de las ventas protagonizadas por ciudadanos de los Países Bajos, que sumaron 3.708 operaciones, un 11,42% más. Esto los convierte en los primeros clientes de las inmobiliarias alicantinas. Este auge está relacionado con las restricciones impuestas en su país a la compra de segundas residencias, desviando capital hacia destinos exteriores.
Así se acaba con el reinado de los británicos, que invariablemente ocupaban esta primera posición desde hace décadas. Sin embargo, desde el Brexit su cifra se ha ido reduciendo y el año pasado solo adquirieron 3.166 propiedades en la Costa Blanca, un 11,9% menos. Otras nacionalidades que aumentaron sus compras incluyen a los rumanos, con un 19% más de operaciones (hasta 1.012), y los argelinos, con un 15,36% más (con 811 pisos comprados).




