La Peregrina ha arrancado desde la Concatedral de San Nicolás rumbo al monasterio, en una jornada marcada por la devoción y la participación masiva. Esta celebración, que cumple su 537 aniversario, es una de las más arraigadas en Alicante y moviliza a miles de alicantinos a lo largo de los 7,5 kilómetros que separan el centro de la ciudad del monasterio. Es considerada la segunda romería más concurrida de España, solo por detrás de la del Rocío.
La jornada vuelve a reunir a miles de personas en una tradición que desborda el ámbito religioso y se convierte cada año en uno de los grandes hitos colectivos de Alicante. La expectativa por la futura declaración institucional añade este año un componente especial a una romería que forma parte de la memoria compartida de la ciudad y que encara una fecha clave para su reconocimiento patrimonial.
“"A partir de esa declaración, la Santa Faz tendrá mucho más reconocimiento, más protección y más ayuda por parte de las instituciones valencianas."
El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado que el pleno del Consell declarará este viernes la Santa Faz como BIC inmaterial. Según ha señalado, la aprobación será definitiva y supondrá un reconocimiento a una tradición que cada año reúne a más de 300.000 personas. Pérez Llorca ha participado en la romería junto al alcalde, Luis Barcala, y al obispo José Ignacio Munilla.
La romería se remonta al año 1489, cuando la reliquia fue llevada en procesión para pedir lluvia ante la gran sequía. Según la tradición, se produjo el conocido como milagro de la lágrima, al brotar una gota del rostro de Cristo. Este episodio se sitúa en el origen de una celebración que ha mantenido su fuerza de convocatoria durante siglos.
Desde primera hora se han repartido más de 15.000 cañas de romero entre la plaza del Ayuntamiento y el claustro de la Concatedral de San Nicolás. Muchos participantes han lucido el tradicional blusón negro de labrador y el pañuelo azul y blanco. Durante el recorrido, se ha dispuesto la tradicional paraeta a mitad de la avenida de Dénia, con más de 1.200 kilos de rollitos de anís y 900 litros de mistela.
Una vez en el caserío, las concejalas alicantinas Cristina García y Begoña León, junto con el capellán Miguel Ángel Cremades, han sido las encargadas de abrir la hornacina del camarín donde se venera la Santa Faz. Después, la reliquia ha sido portada bajo palio por el obispo José Ignacio Munilla hasta la plaza del monasterio para presidir la ceremonia religiosa.
El dispositivo especial de la Policía Nacional, coordinado desde la Comisaría Provincial de Alicante, se ha desarrollado sin incidentes destacados. En él han participado agentes de diversas unidades, incluyendo la Unidad de Prevención y Reacción y el Servicio de Medios Aéreos. El operativo se ha coordinado con la Policía Local de Alicante y la Unidad de la Policía Nacional Adscrita a la Comunitat Valenciana.




